*Ernesto Cordero cobró a Chihuahua 37 mdp por asesoría financiera.
De la redacción
Algunos de quienes fueron poderosos colaboradores de Felipe Calderón Hinojosa cuando ocupó la presidencia de la República, son los más interesados en que el Partido Acción Nacional (PAN) conserve los estados que gobierna.
Eso en el peor de los casos, porque su objetivo es que conquisten más entidades federativas, porque eso les permitiría aumentar sus fortunas, vía saqueo de fondos públicos, mediante el expediente de brindar asesoría.
Además, no resultan útiles, porque los resultados de sus asesorías o representación legal han sido malos para los gobiernos estatales panistas, aunque muy lucrativos por estos que ejercieron el poder con Calderón Hinojosa.
Roberto Gil Zuarth, hombre cercano a Felipe Calderón Hinojosa, cobró cerca de 35 millones de pesos para defender al entonces gobernador tamaulipeco, Francisco García Cabeza de Vaca.
Ese monto era el pago para evitar el desafuero del mandatario estatal y lograr su exoneración de los cargos por delincuencia organizada y operación con recursos de procedencia ilícita.
El desafuero se concretó en la Cámara de Diputados Federal, pero debía avalarlo el Congreso Local, dominado por diputados panistas, por ello mantuvo esa inmunidad, pero no por los servicios del exsenador, exsecretario particular de la presidencia de la República. Y los otros delitos, siguen vigentes, por lo cual García Cabeza de Vaca huyó y se refugió en Estados Unidos.
Igual opera Ernesto Cordero Arroyo, ex titular de las secretarías de Desarrollo Social (SEDESOL) y de Hacienda y Crédito Público (SHCP), quien cobró a la gobernadora de Chihuahua 37 millones de pesos por asesoría financiera.
Este influyente miembro del gabinete presidencial de Calderón Hinojosa buscó ser candidato presidencial del PAN, pero fracasó en su intento, al perder la postulación frente a Josefina Vázquez Mota.
Cobró a María Eugenia Campos Galván ese monto por asesoría financiera, pero por los resultados públicos en la materia no justificó el pago que recibió, porque la deuda pública estatal de Chihuahua se elevó de los 48 mil millones de pesos cuando la mandataria asumió el cargo en el 2021, a más de 59 mil millones de pesos.
Para dimensionar el peso de la deuda pública, es necesario recordar que ese estado fronterizo, el de mayor territorio de las entidades federativas tiene una población de aproximadamente cuatro millones de habitantes.
Es decir, menos del 25 por ciento del número de pobladores del Estado de México. El pasivo del gobierno de Chihuahua creció demasiado y es excesivo, a pesar de la asesoría financiera de Ernesto Cordero Arroyo, por la cual cobró 37 millones de pesos, como que ese concepto disfraza una maniobra de saqueo de fondos públicos, por parte de calderonistas.






