*Los casos de vinculación entre autoridades y criminales son cada vez más evidentes.
De la redacción
Un policía municipal de Nezahualcóyotl, de nombre Ossiel “N” fue detenido en posesión de armas de fuego, drogas y equipo táctico. Presuntamente, además de su ocupación de servidor público dedicado a combatir a la delincuencia organizada, formaba parte de ella, por lo cual fue capturado y recluido en una cárcel de la zona oriente mexiquense.
La aprehensión fue posible por una denuncia ciudadana, por supuesta venta de drogas en un inmueble, lo que permitió a elementos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México investigar y catear el lugar denunciado, donde encontraron lo descrito y se detuvo al miembro de la Policía Municipal de Nezahualcóyotl.
Aun cuando se trató de un sólo elemento policiaco, el hecho demuestra una vez más la infiltración de la delincuencia organizada en las filas de los cuerpos de seguridad mexiquense, puesto que en los últimos doce meses fueron apresados mandos de policías municipales, por colaborar con las bandas a las cuales por obligación legal deberían combatir.
De acuerdo con las investigaciones de la FGJEM, Ossiel “N” era miembro activo de la corporación policiaca del segundo municipio más poblado del Estado de México, y utilizaba armas, credencial, uniforme y posiblemente vehículo oficial para delinquir; además, mientras desarrollaba actividades criminales cobraba su sueldo como garante de la seguridad de la población de ese municipio. El inmueble fue asegurado por la Fiscalía.






