*Las calles acumulan décadas de deterioros, y con las fuertes se forman baches.
De la realidad
El Paseo Matlatzincas, en Toluca, en su tramo del Mercado 16 de Septiembre hacía el poniente, es intransitable, por los numerosos, grandes y profundos baches que obligan a los conductores de vehículos a extremar las precauciones.
Deben circular en esa parte con lentitud, para poder sortear los baches, que en realidad son hoyancos profundos, y en las noches representan mayor problema, de acuerdo con un recorrido de “El Espectador” y “La Noticiería” por esa validad. Por eso mismo a las horas pico se pierde mucho tiempo y se forman grandes embotellamientos.
Esta situación se presenta en otras grandes vialidades, avenidas y calles de la ciudad y sus delegaciones, al grado de que los esfuerzos, presupuesto y personal destinado al programa de bacheo y repavimentación, por importantes que sean, resultan insuficientes para resolver la problemática.
De acuerdo con el programa de bacheo y repavimentación, al finalizar este mes los baches reparados en la infraestructura vial desde el primero de enero del 2025 superarán los 42 mil.
No obstante, el problema es que vialidades, avenidas y calles no recibieron mantenimiento y conservación oportuna y adecuada durante décadas, y cuando se pavimentaron no se utilizaron materiales de alta calidad, ni se utilizó la tecnología apropiada, y ahora el deterioro del asfalto es grave, según opinión del urbanista Jesús Castañeda Arratia.
“En muchas calles hay tramos en que los baches desaparecieron el pavimento, y deben repavimentarse totalmente porque quedaron convertidas en caminos de terracería, problema que no generó el actual gobierno municipal, pero le estalló en las manos y debe resolverlo con presupuesto, recursos humanos y técnicos”, sostuvo el experto.
“El ayuntamiento dispone de una maquinaria de tecnología avanzada para repavimentar, pero los baches se multiplican en la ciudad, en las delegaciones y subdelegaciones, porque el asfalto está en mal estado, y las lluvias y el paso de los vehículos; sobre todo, de los pesados, ocasionan la formación de baches”, explicó.
Un recuento de este medio informativo sobre el problema en Toluca encontró que los baches representaron un gran negocio para gobiernos municipales corruptos, porque encargaban la reparación a empresas de amigos, familiares o prestanombres.
Cobraban mucho y los reparaban mal deliberadamente o por no saber hacer bien, por lo que los hoyancos reaparecían y volvían a cobrar el trabajo al año siguiente, y en eso consistía el negocio de la corrupción en este tema específico.
El actual gobierno recorre ya su cuarto semestre y sus esfuerzos por dejar en óptimas condiciones la infraestructura vial se estrellan ante el surgimiento de numerosos baches: repararlos es cosa de nunca acabar.






