*El paro estudiantil logró sus objetivos legítimos, pero desvirtuó su lucha al transgredir el derecho a la educación de miles de estudiantes.
De la redacción
Todo pare indicar que las actividades académicas presenciales se normalizarán en pocos días más y quedarán atrás más de cien días de paro, decidido por una minoría en cada espacio académico. La prudencia, tolerancia y diálogo, disposición al diálogo y adquisición de compromisos, de la rectora Martha Patricia Zarza Delgado hizo insostenible el paro, que se quedó sin banderas.
Ayer la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales reanudó clases presenciales. Este plantel fue de los más activos en la organización del paro, pero entendió que los objetivos de lucha, como el “no” a lo que consideraron intento de imposición de una de las candidatas a la Rectoría y la instalación del voto directo para elegir rectora o rector, fueron conseguidos.
Después de la renuncia a sus aspiraciones rectoriles de la candidata cuestionada, ninguna de quienes siguieron en la lucha fue objetada por los paristas por falta de idoneidad, pero inexplicablemente mantuvieron la suspensión de actividades en perjuicio de más de 98 mil alumnas y alumnos, un alto porcentaje, de familias de ingresos modestos, que hacen grandes sacrificios para costear los estudios de sus hijas e hijos.
Para el martes de la próxima semana está programada la normalización de clases presenciales en las facultades de Derecho, Arte y Economía, pero hasta ayer no se había anunciado la reapertura de actividades académicas en Humanidades, Geografía, Turismo y Gastronomía, Arquitectura y Diseño.
El paro en la UAEMéx perjudicó más a quienes concluyeron sus estudios profesionales, porque no adquirieron los conocimientos que debieron recibir en la mitad del semestre, y que no podrán recuperar ya, porque salieron sin completar su formación académica, por la suspensión de actividades.
La UAEMéx también fue perjudicada, porque no aprovechó en sus actividades sustantivas de docencia, investigación y difusión de la cultura la tercera parte de su presupuesto anual, dado que no se desarrollaron actividades, pero se tuvo que pagar al personal académico y administrativo pues dejaron de laborar por causas ajenas a su voluntad.






