*Desde hace tiempo, analistas internacionales han señalado sesgos políticos en galardones internacionales como el Nobel.
De la redacción
María Corina Machado, la principal opositora a Nicolás Maduro en Venezuela, fue declarada ganadora del Premio Nobel de la Paz, “por su incansable labor en defensa de la democracia en Venezuela”, justificó el Comité que decide este premio de la Academia Sueca.
El presidente de Estados Unidos, quien ya estaba entusiasmado con la certeza de que obtendría él ese premio -el más prestigiado galardón del mundo-, vio frustradas sus aspiraciones sin bases. En la realidad, él mismo es quien tiene en riesgo la paz mundial y agrede con sus declaraciones a gobiernos de muchos países.
Para su mala suerte, su principal impulsor en su propósito de lograr el Nobel de la Paz era el genocida Benjamín Netanyahu, quien de entrada lo colocaba en desventaja por el repudio que tiene en el mundo el primer ministro de Israel debido a los crímenes de lesa humanidad que perpetra en la Franja de Gaza contra la población civil palestina.
La obtención del Premio Nobel de la Paz por María Corina Machado, considerada instrumento de Estados Unidos en su lucha para derrocar a Nicolás Maduro, y quien abiertamente demanda una invasión militar de esa potencia en su país, entusiasmó la ultraderecha partidista y mediática mexicana.
Sobresalió en esto el periodista Ciro Gómez Leyva. No ha emitido una sola crítica a Benjamín Netanyahu por el genocidio que comete en la Franja de Gaza, y cuyas víctimas se acercan a las 67 mil, la abrumadora mayoría niñas, niños, mujeres y ancianos, pero elogió sin medida a la premiada, de quien dijo “enfrenta a la dictadura más sanguinaria del mundo” y lucía radiante en la pantalla de Telefórmula.
Aseveró que María Coria Machado, junto con la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum Pardo, son las dos más importantes lideresas del mundo en estos momentos, en una aseveración que no resiste el menor análisis crítico, porque la mandataria defiende la soberanía, independencia, autodeterminación e integridad del territorio mexicano, y la venezolana clama por la invasión militar estadounidense en su nación.
Los premios Nobel de la Paz y de Literatura son los más desacreditados de todos los que entrega la Academia Sueca cada diciembre, por el evidente sesgo político que tienen, pues se asigna a opositores o críticos a gobiernos que no se pliegan a las políticas de Estados Unidos.
Llamó la atención que María Corina Machado declarara que el Premio Nobel de la Paz corresponde al pueblo de Venezuela y al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo declinó hacer comentario sobre lo decidido por el Comité del Premio Nobel de la Paz en favor de la opositora y excandidata presidencial venezolana.





