*El empresario recurrió a todos los recursos legales a su alcance, e incluso a más.
De la redacción
Por unanimidad, los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvieron la confirmación de tribunales colegiados que en siete juicios ordenaron al Grupo Salinas, de Ricardo Salinas Pliego, pagar 48 mil 326 mil millones de pesos de adeudos fiscales, que incluyen los montos del Impuesto Sobre la Renta (ISR) no cubiertos a tiempo, más actualización, recargos y multas.
Los expedientes fueron devueltos a los tribunales colegiados de origen (así les dicen a juzgados y tribunales donde se dictó una sentencia), para que hagan efectivo lo que ya habían resuelto y que el Grupo Salinas combatió con amparos directos ante el máximo tribunal de control constitucional del país.
El pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación es la última instancia en los litigios y sus resoluciones, como esta contra Salinas Pliego, son definitivas. El empresario, autodefinido como ultraderechista, con aspiraciones presidenciales y amigo del presidente salvadoreño Naby Bukele (un violador de los derechos humanos) debe pagar el monto en cuestión, pero tiene otros expedientes que suman impuestos, recargos, multas y actualizaciones por otros 24 mil millones de pesos.
VÍCTIMA DE SU SOBERBIA, ARROGANCIA Y PREPOTENCIA
El más viejo y de mayor monto litigio data desde los tiempos de Vicente Fox Quesada como presidente, al cual se sumaron otros durante los sexenios de Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto. En esos sexenios la Constitución permitía la condonación de impuestos, que obtenían los grandes empresarios, amigos de los mandatarios.
En estas condiciones, a Ricardo Salinas le habría bastado con hablar con sus amigos presidentes para que le perdonaran los impuestos, especialmente el sobre la renta (ISR), pero su prepotencia, arrogancia y soberbia no le permitieron pedir el favor, y así hasta que llegaron Andrés Manuel López Obrador y Morena al poder.
Una de las primeras reformas constitucionales que impulsó el tabasqueño fue la derogación de la disposición que permitía el perdón fiscal (aplicado siempre a las corporaciones empresariales, nunca a los trabajadores), por ello Ricardo Salinas se quedó con el descomunal adeudo fiscal, el mayor acumulado por un contribuyente en toda la historia.
Durante siete años utilizó los noticieros de sus cadenas nacionales de televisión para atacar al gobierno morenista, pensando que así evitaría cumplir con sus obligaciones fiscales. Y en los últimos meses ha recurrido al insulto, a la ofensa, sin resultado alguno, pues al no contar con la protección de la SCJN, como antes, sufrió un doloroso fracaso.
Por morbo, muchos esperarán el noticiero de las 22:30 horas del canal 13 de Televisión Azteca de hoy, para ver cómo presenta la noticia el conductor Javier Alatorre, el principal peón de Salinas en su confrontación con el gobierno federal, en la cual presenta a su patrón como víctima de una persecución política por parte de un gobierno antidemocrático, autoritario y violador de la libertad de expresión.





