***Cartas a la redacción de “El Espectador” y “La Noticiería”***
ESTRATEGIA ENAJENADORA, FOMENTAR
UN EXCESIVO A AMOR A LOS ANIMALES
Tlalnepantla, Mex., a 4 de julio de 2026
Lic. Augusto Lozano Robles
Presidente editor de “El Espectador”
Licenciado: Veo con preocupación la intensificación de la campaña de inducción a un excesivo amor de la población a los animales; sobre todo, de perros y gatos, que deben ser respetados y protegidos por sus dueños, pero no elevados a la categoría de culto de adoración, como lo pretende, y en gran medida ya lo logró, la estrategia de despolitización y enajenación de la población, ejecutada por los grandes intereses económicos e ideológicos que dominan al mundo.
El mercado que representan perros y gatos es enorme y crece a ritmo acelerado en México, y lo representan no sólo las familias de ingresos altos y medios, sino también las de escaso poder adquisitivo. Éstas llegan al extremo de sacrificar necesidades básicas, para poder comprar alimento para sus mascotas.
La exitosa campaña en esta materia, enmarcada en la estrategia global destinada a arraigar en la población el amor excesivo por los animales y debilitar y hasta erradicar las posiciones solidarias entre las y los humanos tiene mucho fondo, además del económico. A los grandes intereses ideológicos que buscan la dominación de los países del mundo les favorecen la despolitización y enajenación de los habitantes del planeta, para que pongan en el centro de sus preocupaciones y cuidados a los animales y no los intereses de los humanos y conveniencias sociales.
En la trampa de esta estrategia han caído inclusive autoridades, quienes muchas veces en lugar de esforzarse por atender las necesidades de los gobernados, destinan fondos, tiempo y trabajo en favor de los animales, en una situación que rebasa los límites de la racionalidad y conveniencia de los intereses de la sociedad.
La campaña para enajenar y despolitizar arroja frutos ya. A un un alto porcentaje de la población le irrita y ofende más que alguien le pegue a un perro callejero que si se asalta y lesiona a una persona, porque así de irracional es ya el comportamiento y reacción inducidos por la exitosa estrategia en contra de la solidaridad, generosidad, interés y apoyo de unas y unos contra otras y otros mexicanos, y de amor a niveles enfermizos a los animales, a los cuales, insisto, debe protegerse, pero no amarse más que a las personas.
Nada bueno puede traer a los países lo que está ocurriendo en esta materia, y a esto se agrega la también exitosa inducción de esos mismos intereses ideológicos y económicos globales a la excesiva adicción de los niños, niñas y adolescentes a las pantallas de los teléfonos celulares.
De antemano le agradecerá su apoyo para la publicación de estas reflexiones.
José Alfonso Castillo Herrera, académico.




