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No olvidar daños causados a los hogares mexicanos por los neoliberales

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NO OLVIDAR DAÑOS CAUSADOS

A FAMILIAS POR NEOLIBERALES

FUE INHUMANA LA POLÍTICA PENSIONARIA EN 36

AÑOS; CONDENÓ A FAMILIAS A VIVIR EN MISERIA

Durante 36 años, los gobiernos neoliberales -ante el silencio cómplice de las cúpulas del sindicalismo corporativo priista, de representantes populares y de los grandes medios informativos- aplicaron una política pensionaria inhumana, difícilmente diferencial de lo criminal, contra el bienestar de la clase trabajadora.

Poco se ha debatido el tema, como si no fuese relevante y lo ocurrido no tuviese efectos en el futuro de los asalariados de la iniciativa privada y del sector público federal, pero Ernesto Zedillo Ponce de León en 1997 privatizó el sistema de pensiones para la clase asalariada al servicio de empresas particulares y, para no quedarse atrás en eso de atentar contra el bienestar de las familias, en 2007 Felipe Calderón Hinojosa hizo lo mismo con el sistema pensionario de los servidores públicos federales.

Todos los presidentes de la República del período neoliberal dañaron a los mexicanos, por el saqueo de bienes públicos que propiciaron, por el apropiamiento de fondos públicos mediante diversas maniobras, coma la entrega a amigos y cómplices de empresas públicas, pero estas acciones fueron daños generales al patrimonio nacional.

En cambio, la privatización de las pensiones tendrá un impacto devastador en la economía de las familias asalariadas a partir del próximo año, cuando comiencen a jubilarse los trabajadores de la iniciativa privada que comenzaron a cotizar en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) durante el segundo semestre de 1997, cuando entró en vigor la reforma que sobre la materia promovió Zedillo Ponce de León.

Los efectos desastrosos que tendrá la privatización de las pensiones de los servidores públicos federales impulsada por Felipe Calderón se padecerán hasta el 2037, pero será inevitable si el gobierno actual y los siguientes no destinan grandes montos presupuestales para corregir o atenuar el impacto demoledor en las condiciones de bienestar de los futuros jubilados.

Es decir, sólo con dinero público podrá subsanarse el atentado que perpetró Felipe Calderón Hinojosa contra la economía de las familias de los servidores públicos federales. Y lo mismo ocurrirá con los asalariados de la iniciativa privada, dañados por Ernesto Zedillo Ponce de León.

Éste perjudicó, hasta ahora, a más de 22 millones 700 mil trabajadoras y trabajadores de empresas de particulares y sus familiares dependientes, más los que vayan incorporándose al mercado laboral en el futuro. Y se trata de impacto en el bienestar de quienes se jubilen a partir del 2027, condenados a vivir una vejez en condiciones de miseria, lo cual no se debate, ni se someten al juicio social y de los trabajadores a Ernesto Zedillo Ponce de León y Felipe Calderón Hinojosa. Al menos deben pagar con el desprecio de los mexicanos hacía ellos.        

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