
*Distribuidores de combustibles y dueños de verificentros, los denunciaron.
De la redacción
Decenas de millones de pesos obtenían mensualmente por extorsión a dueños de expendios de combustibles y de verificentros funcionarios del gobierno mexiquense Raúl “N” y Carlos Eduardo “N”.
Tejieron una red de corrupción desde sus altos cargos de la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable. Los niveles de las extorsiones llegaron a tanto, que hace unas semanas fueron denunciados públicamente en Palacio Nacional, en una conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Esa denuncia pública surtió efecto positivo, porque se investigó a los dos funcionarios y se comprobaron las denuncias de las víctimas. Sin esa queja ante la mandataria federal, seguirían con su negocio delictivo en territorio mexiquense.
El primero fue capturado en Acapulco, Guerrero. Era director general de Control de Emisiones Atmosférica en la dependencia que encabeza Alhely Rubio Arronis; y el segundo, director en la misma área. La detención de éste tuvo lugar en Ciudad de México.
Dichas personas están vinculadas al Partido Verde Ecologistas de México ((PVEM). Raúl “N” fue diputado federal suplente en la Legislatura que fungió del 2003 al 2006, y en el último año se convirtió en propietario. En el 2015, cuando ese partido era aliado del PRI, fue candidato a diputado local plurinominal y ganó el cargo para el período 2015-2018.
Carlos Eduardo “N”, llegó al Estado de México de Puebla en el 2023, después de renunciar a una subsecretaría que ostentaba en el gobierno sustituto de Sergio Salomón Céspedes Peregrina. Había sido nombrado por el anterior mandatario, en el sexenio de Miguel Barbosa Huerta, quien falleció en funciones.
Rubio Arronis prestó servicios profesionales al PVEM y fue jefa de los dos detenidos. Al momento de esta publicación la integrante del gabinete estatal no había fijado una posición frente a la captura de sus subordinados.
Menos ha explicado cómo fue que en casi tres años no se percató de la enorme corrupción de quienes tenían a su cargo controlar las emisiones atmosféricas contaminantes y proteger la calidad del aire en el Estado de México.
Los dueños de verificentros denunciaron que inclusive los ahora detenidos fueron más allá de la simple “mordida” y llegaron a ejercer actos de despojo de concesiones y de la infraestructura para prestar el servicio.
En el caso de los expendedores de combustibles, los primeros que denunciaron la corrupción de los funcionarios de la Secretaría del Medio Ambiente, expresaron que soportaron mucho tiempo las extorsiones, pero se cansaron y decidieron hacer pública la situación criminal de los dos servidores públicos.





