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Trump, demente: ¿busca un imperio territorial en pleno siglo XXI?

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Foto: Internet: (AP: Drew, Richard)

*La invasión militar a Venezuela se ejecutó como lo hacían los viejos imperios.

De la corresponsalía

Chilpancingo, Gro.- Por si quedaban dudas sobre la demencia del presidente de Estados Unidos Donald Trump, y su a histórica vocación imperial territorial, la invasión militar a Venezuela, para derrocar a Nicolás Maduro, secuestrarlo y llevárselo a Nueva York es la mejor prueba de ello, alertó el internacionalista Leonel Villaseñor Castro.

Violó la soberanía y territorio venezolano y todo el marco jurídico internacional, pasando por el atropello al artículo segundo de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre la forma de resolver problemas entre sus miembros.

La diferencia con el comportamiento de los viejos imperios es que entonces no existía un organismo multilateral y un derecho internacional para mantener la paz, evitar la guerra, las conquistas territoriales, la esclavitud y defender la soberanía de las naciones y los derechos humanos, como ahora.

Sin sano juicio y contradictorio, el mandatario de la primera potencia militar y económica del mundo ignora esta realidad y, por eso, sin presentar una sola prueba de un acto de terrorismo o narcotráfico perpetrado por Nicolás Maduro, lo acusó de narcoterrorismo, invadió Venezuela y lo secuestró, junto con su esposa Cilia Flores.

En cambio, liberó al expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, capturado en su país, extraditado a Estados Unidos, juzgado penalmente, encontrado culpable y condenado a decenas de años de prisión como culpable de encabezar un cartel de narcotraficantes que introducía drogas a territorio estadounidense.

“Trump es quien práctica un terrorismo de Estado y es corresponsable del genocidio que perpetra Benjamín Netanyahu sobre la población palestina de la Franja de Gaza, con más 80 mil muertos, de los cuales unos 30 mil eran niñas y niños. Y presiona para que absuelvan al genocida, criminal de guerra, por actos de corrupción, cometidos como gobernante de Israel”, destacó Villaseñor Castro.

El académico y estudioso de estos temas, alertó, sin embargo, que el grave peligro para la paz mundial y la economía es que Trump tiene en sus manos el control de los mayores arsenales nucleares acumulados en la historia por país alguno.

“Sin esta realidad, no pasaría de ser un personaje esperpéntico, como lo es Javier Milei, de Argentina. Y en el caso de Trump no hay garantía de que si más adelante, cuando no pueda someter a los países del mundo con medidas arancelarias, no opte por intentar concretar su sueño de construir un imperio territorial, mediante una guerra con armamentos de destrucción masiva, de lo cual la invasión a Venezuela sería solo un ensayo”, alertó el especialista. Nueva York es la capital financiera mundial y Estados Unidos todavía es la primera potencia económica, pero el mandatario estadounidense cree posible formar un imperio territorial, como lo fueron los viejos imperios romano, británico, francés, chino, ruso o el mayor de todos, el otomano, recalcó Villaseñor Castro.

“Tiene esa vocación y la ha expresado con eso de convertir a Canadá en el estado número 51 de Estados Unidos, comprar Groenlandia, recuperar el Canal de Panamá y ahora apoderarse del petróleo y gas venezolano mediante una invasión armada, lo que configura un escenario por demás delicado para la paz mundial, comenzando por la regional latinoamericana”, alertó el entrevistado.

“Antes de invadir Venezuela, Trump asesinó extrajudicialmente a más de cien personas, sin acreditar si de verdad eran narcotraficantes; es decir, procede como si no existiera un derecho internacional. Aunque ya es imperialista su sistema financiero, busca también construir un imperio territorial”, concluyó el académico.

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