*”Me conocen porque yo doy a conocer los avances de la lucha contra delincuentes”, reconoció.
De la redacción
La ultraderecha empresarial y mediática impulsa a la oposición con miras a la elección presidencial del 2030, pero también apuesta por la candidatura y triunfo de un morenista moderado, que pudiera devolverle privilegios.
Son dos los prospectos a quienes trata de cooptar, aunque uno no necesita de mucho esfuerzo para atraerlo, porque busca el respaldo de ese segmento del sector privado: Marcelo Ebrard Casaubon, secretario de Economía.
El otro es el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien inclusive cuando fue secretario de la misma materia en la Ciudad de México, fue víctima de un atentado con armamento de alto poder, ordenado por mandos del “Cartel Jalisco Nueva Generación” (CJNG).
Lo salvó el alto blindaje de la camioneta en que se transportaba por el rumbo de Las Lomas de Chapultepec, pero responsables de su seguridad perdieron la vida en la agresión efectuada a plena luz del día.
Ahora es el miembro del gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo con más respaldo popular, y adicionalmente es senador de la República con licencia. Es muy conocido por los mexicanos.
En varias entrevistas efectuadas hace unos días sus entrevistadores y entrevistadoras le comentaron esa situación, pero sorprendió por la madurez y realismo de sus respuestas a los y las periodistas aduladores.
“Soy más conocido porque soy quien da la cara. Yo informo de los éxitos del combate a las delincuencias organizada y común, pero esos logros son del gabinete de seguridad no míos: son de la Secretaría de la defensa Nacional, de la Secretaría de Marina, de la Guardia Nacional, del Consejo Nacional de Inteligencia y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana [la que él encabeza]”.
Alguien le mencionó el atentado que sufrió por parte de la organización criminal que encabezaba Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, abatido por el Ejército el 22 de febrero de este año, en Jalisco.
Explicó que no se trató de algo personal, sino de una obligación del gabinete federal de seguridad, como lo mando la presidenta Sheinbaum y recordó que inclusive ese operativo contra el dirigente criminal lo ejecutó SEDENA, que sufrió bajas de valiosos elementos.
Mencionó también que “El Tuli”, cercano colaborador de “El Mencho”, abatido después de ordenar atacar a las fuerzas de seguridad, bloquear carreteras y vialidades, incendiar establecimientos y vehículos en varios estados del país, había ofrecido a sus sicarios 20 mil pesos por cada soldado asesinado.
Además de aclarar que es conocido porque informa de los resultados de operativos del gabinete de seguridad, no puede pensar en otra cosa que no sean las responsabilidades de la Secretaría que tiene a su mando. No se adjudicó méritos obtenidos entre todas las fuerzas federales de seguridad.






