*La afición méxicana sigue soñando con llegar nuevamente a cuartos de final, o al quinto partido en este caso.
De la redacción
El umbral de interés de los aficionados mexicanos al futbol alcanzará mañana su máximo nivel en lo que lleva de transcurrido el Mundial de Futbol 2026, por el partido de dieciseisavos de final entre México y Ecuador. Esta fase del torneo es de vida o muerte para las selecciones, porque el equipo que pierde se retira de la competencia.
Con dichas condiciones, y dado el alto nivel de juego que mostró la selección de Ecuador frente a su similar, la potencia futbolística alemana, a la cual derrotó; por ello hay preocupación por el resultado de la selección azteca, que fue muy eficaz en la fase de grupo, al terminar invicta, con tres victorias y nueve puntos conseguidos, lo que nunca había conseguido.
El técnico mexicano, Javier Aguirre, está obligado a prescindir de los intereses económicos que dominan a selección nacional, y alinear a los mejores futbolistas que convocó, porque hasta ahora ha puesto a jugar a elementos que no son los que pasan por su mejor momento. Y en cambio ha prescindido de quien ha estado entre los mejores delanteros mexicanos en los dos últimos torneos: Armando “La Hormiga” González.
La selección nacional tiene las ventajas de jugar en casa, llegar con más días de descanso que el rival y la altura de la Ciudad de México sobre el nivel del mar, pero no será un día de campo para el representativo del futbol del país, y muchos confían que no les pese demasiado la obligación de ganar para continuar en la dependencia mundialista.
El rival es difícil y existe el antecedente de no perder frente al seleccionado mexicano desde el 2019. El juego ha despertado el máximo interés, tanto que en Ciudad de México no habrá clases mañana y en la administración púbica se les dará a los empleados la facilidad de laborar a distancia, para presenciar el partido, anunció esta mañana la propia presidenta Claudia Sheinbaum.






