*La risa fortalece la salud emocional y también revela nuestro bienestar psicológico.
De la redacción
El chiste como provocador de risa, tiene efectos positivos que rebasan lo instantáneo, porque genera humor y éste reduce el estrés, fortalece los vínculos sociales y puede expresar emociones inconscientes, destacó Zaribel Orozco Rodríguez, académica de la Facultad de Ciencias de la conducta de la UAEMéx.
Cada 1o. de julio se conmemora el Día Internacional del Chiste, una fecha que invita a reconocer el valor del humor como parte de la vida cotidiana, más allá de provocar risas, pues constituye un fenómeno psicológico, cultural y social que puede fortalecer las relaciones humanas, favorecer el bienestar e incluso revelar aspectos del estado emocional de las personas.
La especialista destacó que el humor trasciende el entretenimiento, pues la risa desencadena diversos procesos fisiológicos que generan beneficios para el organismo. “Si nos vamos al psicoanálisis, un chiste es una expresión del inconsciente porque permite decir cosas que no tenemos tan presentes, pero que el humor ayuda a expresar. Además, desde la neurofisiología, cuando algo nos resulta verdaderamente gracioso se liberan endorfinas y se activa el sistema dopaminérgico, reacciones que producen respuestas fisiológicas que disminuyen el estrés y favorecen la relajación”, explicó.
Orozco Rodríguez señaló que aquello que provoca risa no es universal, sino depende del contexto social, cultural e histórico de cada persona. Los símbolos, el lenguaje, las experiencias compartidas y determinadas situaciones influyen en la forma en que cada individuo interpreta un chiste y responde a él.
Asimismo, destacó, “la risa desempeña un papel fundamental en las relaciones interpersonales, ya que fortalece la confianza, facilita la comunicación y favorece la creación de vínculos”. Sin embargo, advirtió que reír no siempre es sinónimo de bienestar, pues desde la psicología también puede funcionar como un mecanismo para evitar o encubrir emociones difíciles. Y es herramienta del alma para la supervivencia, citó.
“La risa es autoafirmativa y afiliativa. Si cuento un chiste y la otra persona se ríe, eso me reafirma porque significa que lo que digo tiene sentido para el otro. En la psicoterapia Gestalt, la risa puede cumplir dos funciones: una es facilitar el contacto auténtico con los demás y expresar quién es realmente la persona; la otra consiste en convertirse en un mecanismo de evasión. Hay personas que utilizan la risa para no conectar con emociones que les resultan desagradables o que no saben cómo afrontar”, comentó.
Orozco Rodríguez agregó que incluso los llamados ataques de risa tienen una explicación fisiológica. Durante estos episodios intervienen diversos grupos musculares y órganos cuyos movimientos se encadenan hasta provocar una risa difícil de controlar. Además, explicó, “el pensamiento mantiene activa esta respuesta emocional, ya que una idea graciosa suele enlazarse con otras, prolongando la sensación de diversión”.






