*“Mexiquense de corazón” viola norma de Morena, que prohíbe las corrientes.
De la redacción
El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) iniciará en unos meses más su proceso de selección de candidatos a alcaldes, diputados locales y federales en suelo mexiquense. Y lo hará con dos dirigencia: una espuria o de facto, pero con mucho poder partidista: “Mexiquenses de Corazón”; y la oficial, bastante silente, según análisis propio.
“El partido gobernante prohíbe en sus normas las corrientes internas, por las amargas experiencias vividas por sus cuadros y militantes en el PRD, donde esos grupos condujeron a dicho partido a su extinción final, previo abandono de su ideología de izquierda y derechización”, destacó Jorge Iván Frausto Leal, articulista de “El Espectador” y “La Noticiería”.
Por esas disposiciones internas, el grupo “Mexiquenses de Corazón”, encabezado por el senador Higinio Martínez Miranda y el diputado local Maurilio Hernández González, es una especie de “Los Chuchos” en el morenismo mexiquense, y “no luchan contra la ultraderecha, sino contra sus correligionarios”, aseveró el entrevistado.
Ese grupo viola la pauta de comportamiento establecida en los documentos partidista, es espurio o de facto, aunque “dichos personajes ejercen una dirigencia estatal paralela entre alcaldes y legisladores locales pertenecientes a Mexiquense de Corazón, distinta a la oficial, cuya presidenta es Luz María Hernández Bermúdez, de quien nada se sabe de lo que hace o no hace”, señaló Frausto Leal.
“Martínez Miranda y Hernández González provienen de esos grupos que debilitaron al PRD, expulsaron o generaron condiciones para la salida del perredismo de cuadros valiosos, como Andrés Manuel López Obrador, Claudia Sheinbaum Pardo, Alejandro Encinas Rodríguez y Luisa María Alcalde Luján y de otros provenientes del priismo. Tienen como objetivo el beneficio personal o de grupo”, reiteró.
Hernández González formó parte del viejo corporativismo sindical priista antidemocrático y represivo contra el sindicalismo verdadero. Juntos desertaron del PRD cuando se convencieron de que ya no tenían futuro ahí, subrayó. Ambos formaron en Morena esa corriente con los mismos que integraban en el PRD el Grupo de Acción Política (GAP) de corte caciquil.
“El senador se siente dueño de Morena, se lo permiten, y sus seguidores acaparan los cargos de elección popular municipales y legislativos locales; y exige concesiones territoriales: demanda se le respeten los espacios de poder ocupados por sus incondicionales en los municipios y distritos electorales. Él no desiste de ser candidato a gobernador. Su problema es que fuera de su grupo y de Morena, es mal visto, porque no ha explicado el origen de su inmensa fortuna”, explicó Jorge Iván.
A “Mexiquenses de Corazón” pertenece la alcaldesa de Tenancingo, Nancy Nápoles Pacheco, quien fue diputada local y presidenta del Consejo Político Estatal morenista, acusada ahora de fingir un secuestro, para sacar del ayuntamiento 40 millones de pesos. Son incondicionales del senador también los protectores del transporte público de pasajeros irregular.






