*La influencer fue asesinada en mayor del 2025, por un matón ya detenido.
De la redacción
El feminicidio de la influencer jalisciense Valeria Márquez, de 23 años, el 13 de junio del 2025, en Zapopan, municipio conurbado con Guadalajara, además de la crueldad, evidenció el grado de deshumanización de los grupos criminales.
Células de sicarios de la delincuencia organizada asesinan y destrozan cuerpos de enemigos, en una muestran de deshumanización extrema y carencia absoluta de respeto por la vida.
No obstante, la situación es mucho más grave en los casos en que los mandos de la delincuencia organizada se sienten dueños de la vida de todas las personas, a quienes pueden arrebatárselas cuando lo decidan.
Ese fue el caso de Valeria Márquez, quien sostenía o sostuvo una relación sentimental con un hijo de Ramón Ángel Álvarez Ayala, “El R1”, parte del “Cartel Jalisco Nueva Generación”.
El novio o exnovio de la influencer le pidió al padre matar a Valeria Márquez. Y “complaciente”, “El R1” ordenó a unos sicarios cumplir la petición de su hijo. Al menos dos participaron en el atentado mortal.
Iván Martín, autor material del feminicidio, fue capturado en una colonia de Zapopan por elementos del Ejército y la Guardia Nacional, el primero de agosto de este año, 48 horas después de la captura del Ramón Ángel Álvarez Ayala.
Dicho hecho criminal impactó a la opinión pública, porque prácticamente se transmitió en vivo. En ese momento Valeria Márquez difundía su programa que tenía en la plataforma Tik Tok y se encontraba en su negocio de estética cuando el asesino material le disparó y huyó.
En el hecho destaca el que a los mandos de la delincuencia organizada les da lo mismo ejecutar a enemigos que a gente pacífica, ajena al mundo criminal, que por alguna razón, tal vez sin percatarse, se relacionan con gente peligrosa.
Iván Martín responderá ante la justicia principalmente por este delito, pero también por otros actos criminales que perpetró como parte de los grupos de sicarios que tenía a su servicio el “Cartel Jalisco Nueva Generación”.
También Ramón Ángel Álvarez Ayala, “El R1”, quien quedó recluido y vinculado a proceso en el penal de máxima seguridad del Altiplano, será acusado como autor intelectual del feminicidio de Valeria Márquez.
No es tranquilizador saber que los jefes de la delincuencia organizada pueden decidir quién vive y quién muere, aunque no se trate de sus enemigos mortales en la disputa por territorios y mercados de actividades criminales.
Es la misma lógica que siguen cuando se trata de periodistas modestos que cubren actividades delictivas en las corporaciones en “fuentes” policiacas, agencias del ministerio público y juzgados penales, asesinados por sólo ejercer su libertad de expresión, de lo cual hay, desafortunadamente decenas de casos.






