*Habría contratado a sicarios para asesinarla, ¿cuál respeto a la vida y la familia?
De la redacción
Este lunes, al norte de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, dos sicarios atacaron a balazos a la abogada Nadia Beller, por lo cual hoy fue detenido su exesposo, Fernado Cerimedo, un ideólogo ultraderechista, ex asesor político del presidente argentino Javier Milei y responsable de operar redes de trolls y bots de la campaña de éste y organizador de “guerras sucias” en las campañas presidenciales de los ultraderechistas Jair Nolsoaro, en Brasil; de Mauricio Macri, en Argentina; de Rodrigo Paz, en Bolivia.
Cerimedo fue uno de los principales fundadores y socios del “La Derecha Diario”, que aquí en México recibe financiamiento de Ricardo Salinas Pliego. Es socio también del mismo medio informativo digital en su versión de España Javier Negre, cuyo ultraderechismo no se diferencia nada del neofascismo. Es el más destacado organizador de campañas de desprestigio contra candidatos progresistas y gobiernos del mismo corte.
Propagandista de la ultraderecha, de la cual las principales banderas son el respeto a la vida, la unidad e integridad familiar, el argentino capturado en Bolivia evidencia en toda su dimensión la hipocresía, pues fue capaz de contratar y pagar a dos criminales para que le dieran muerte a su exesposa, la cual quedó gravemente herida y se encuentra hospitalizada, debatiéndose entre la vida y la muerte por el atentado que ordenó su ultraderechista exmarido.
Dos sicarios que se movilizaban en una motocicleta la interceptaron cuando salía de un hotel. Uno de ellos sacó un arma y le hizo varios disparos a corta distancia. La abogada fue impactada en el cuerpo por tres de las balas disparadas. De acuerdo con las primeras investigaciones de las autoridades bolivianas, Fernando Ceremido fue quien pagó para que mataran a Nadie Beller.
Actuó en sentido contrario al cuidado y respeto a la vida, a la unidad, protección y cuidado de la familia, que como ideólogo de la ultraderecha enarbola como bandera en América Latina. Cuando salga de la cárcel, difícilmente podrá seguir como defensor de los valores de la vida humana y de la familia. En realidad, probó que todo eso era pura hipocresía.





