*La FGR solicitó a Estados Unidos más pruebas para poder solicitar la captura de los reclamados, como el gobernador de Sinaloa.
De la redacción
Con las pruebas que el Departamento de Justicia de Estados Unidos acompañó la solicitud de extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, del senador por ese estado, Enrique Inzunza, del alcalde de Culiacán, Juán de Dios Gámez Mendívil y seis personas más, no se puede solicitar ese mandamiento judicial.
Debe aportar más elementos de prueba en contra que permitan presumir la responsabilidad del mandatario y el resto de solicitados en extradición, aclaró esta tarde la Fiscalía General de la República, institución mexicana que debe tramitar ante el Poder Judicial la orden de captura provisional, con fines de extradición del grupo de 10 mexicanos.
Raúl Armando Jiménez, de la Fiscalía Especial para atender este tipo de asuntos, explicó esta tarde en conferencia de prensa que Estados Unidos no aportó pruebas para poder solicitarle a un juez orden de detención provisional con fines de extradición de los enlistados por el Departamento de Justicia Estadounidense.
No hay nada en su documentación que permita inferir que cometieron los delitos de los cuales han sido acusados en el Distrito Sur de Nueva York, recalcó el funcionario de la Fiscalía General de la República; es decir, con los elementos de prueba presentados por la justicia de Estados Unidos para apoyar su solicitud de extradición, no es posible demandar la detención provisional.
En la mañana, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo recibió el respaldo del movimiento obrero del país en su posición asumida frente a Estados Unidos y le reconocieron el patriotismo mostrado frente a las agresiones veladas del gobierno estadounidenses, incrementadas en los últimos días por el caso de la solicitud de extradición comentada.
La Fiscalía General de la República no rechazó la solicitud de extradición de los diez mexicanos, incluidos el gobernador y el senador sinaloense, quienes tienen fuero y no pueden ser detenidos sin antes ser sometidos a un juicio de procedencia (desafuero), porque en las condiciones actuales no pueden ser molestados con una detención provisional.
Un juez no podría ordenar la captura, aunque fuera de carácter provisional, del mandatario y del integrante del Senado de la República por Sinaloa, sin pruebas que representen indicios contundentes de su culpabilidad, y eso es lo que la FGR le está pidiendo al gobierno de Estados Unidos, el cual inexplicablemente procedió con descuido, con prepotencia y arrogancia imperial, independientemente de si los solicitados en extradición son culpables o inocentes.
Especialistas en estos temas, ajenos a la oposición partidista y mediática, sostienen que el gobierno de Donald Trump fue descuidado, porque en el fondo lo que busca es someter a México, y en esto la derecha y ultraderecha opositora y mediática están actuando con sentido antimexicano, pues justifican la falta de pruebas en el expediente de solicitud de extradición en cuestión. Se comportan como si fueran fiscales estadounidenses.
La mandataria mexicana insistió esta mañana en que nadie puede intervenir en los asuntos internos del país, que son de exclusiva competencia del pueblo mexicano, y criticó al “sicariato mediático”, que asevera que ella está entre la espada y la pared, en lugar de condenar la injerencia de un gobierno extranjero en los asuntos internos del país.





