*Brillante, honesto, responsable y eficaz maestro, así fue Misael Núñez Acosta.
De la redacción
Misael Núñez Acosta fue un líder magisterial disidente completo: honesto, trabajador, preparado, talentoso, eficaz en las aulas, generoso, sacrificado y organizador de la población de su entorno laboral, como gran luchador social, de lo que dejó abundantes pruebas en Ecatepec.
No quiso participar en 1979 en la fundación de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) porque sostenía que los maestros, aun los que combatían al “charrismo” sindical, se preocupaban sólo en sus intereses personales, sin involucrarse en la lucha social, ni por el mejoramiento de las condiciones de vida de la población de bajos ingresos, según investigó este medio informativo.
La organización disidente de la cúpula dirigente del SNTE fue fundada oficialmente en diciembre de 1979, pero Núñez Acosta se incorporó hasta febrero de 1980. Maestros disidentes del Valle de México, sobre los cuales él tenía una gran influencia, sí fueron fundadores.
No luchaba por incremento salarial del ciento por ciento, ni recurría a la violación de las leyes en el combate por la democratización del SNTE, y sus esfuerzos, junto a la población de las zonas donde él laboraba, para obtener servicios básicos como agua potable, drenaje, electrificación, construcción de escuelas, le ganó el reconocimiento de las comunidades.
Su condición de maestro disidente, pero sobre todo, de líder social en ascenso, en un tiempo de grandes represiones a los movimientos sindicales, que Núñez Acosta respaldaba, lo convirtieron en blanco de la represión violenta, hasta llegar a su ejecución en la tarde noche del 30 de enero de 1981.
Testimonios ministeriales y judiciales en el proceso de los autores materiales de la muerte de Núñez Acosta indican que desde la dirigencia del SNTE se decidió, ordenó y financió el asesinato, pues quien contrató a los asesinos fue Clemente Villegas Villegas, colaborador cercano del dirigente Ramón Martínez Marín, quien obedecía al cacique magisterial Carlos Jonguitud Barrios.
Los homicidas materiales Rufino Vences Peña, Joel Vences Hernández y Jorge Mejía Pizaña confesaron que Villegas Villegas les ofreció 300 mil pesos por asesinar a Núñez Acostañ Lo hicieron en Lomas de Tulpetlac, municipio de Ecatepec, pero sólo les entregó 90 mil. Los tres escaparon de la cárcel, y buscaban a quien los contrató, para matarlo por la deuda. Nunca lo encontraron.
El maestro disidente preocupaba al “charrismo” del SNTE pero también al de los trabajadores de la iniciativa privada, porque apoyaba al movimiento sindical independiente. Era oriundo de Hidalgo y egresó de la Escuela Normal Rural de Tenancingo.
Representó lo contrario de cuanto son los actuales líderes de la CNTE: paran actividades, pero con pago de sueldo completo, violan las leyes y no les importa la educación de los niños: los dejan sin clases. Además de ejecutar actos violentos, delictivos como método de lucha en abuso de la tolerancia del gobierno y sin preocuparse por el daño que ocasionan a comerciantes cuando cierran calles.






