COORDENADAS POLÍTICAS
MACARIO LOZANO R.
LLEGÓ CON SOSPECHAS DE USAR DOCUMENTOS FALSOS
Y DE HABER ESTADO EN LA ÉPOCA MÁS CORRUPTA DE ISEM
Una columna anónima de “El Universal”, lo cual indica que lo publicado es responsabilidad de los mandos de ese diario, da cuenta de cómo José Cosmares Fuentes, “superasesor” de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, tejió una red para el tráfico de influencia, y la utiliza para la asignación de contratos de proveedores de las autoridades mexiquenses, con intervención, incluso, en organismos auxiliares y ayuntamientos, a cambio de “moches”.
“El Universal “es una publicación de una larga tradición, y tiene todavía alta credibilidad, por ello lo publicado debe tener bases, pues no se atrevería a citar por su nombre y apellido a un hombre tan cercano a la mandataria mexiquense, en cuyo nombre y por sus órdenes, según el medio matutino, llega a mencionar que actúa, en una situación grave, pero además, inexplicable en un gobierno que triunfó en el 2023 enarbolando la bandera del combate a la corrupción y cero impunidad.
El gobierno morenista no termina de borrar los escándalos de corrupción difundidos a nivel nacional, como lo fueron la venta de plazas de docentes y la red criminal dedicada a extorsionar a dueños de verificentros. Está última operada desde sus cargos en la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, entregada al Partido Verde Ecologista de México como pago por haberse aliado a Morena en el proceso electoral de la gubernatura, después de formar alianza con el PRI en 2005, 2011 y 2017.
Cosmares Fuentes, inexplicablemente fue incorporado en una posición de gran influencia a pesar de sus antecedentes negativos, por los cuales debió ir a prisión, y no obtener un alto cargo público: lo premiaron. En diciembre del año pasado se difundió que falseó sobre su cédula profesional, usaba documento falso, lo cual está penado en la legislación punitiva mexiquense; y tiene mayor castigo cuando se trata de un servidor público, como era su caso.
De la misma forma fue mencionado cuando colaboró de cerca con César Gómez Monge en el Instituto de Salud del Estado de México (ISEM), donde se descubrió una nómina de empleados “fantasma”; es decir, no se trataba de “aviadores”, sino de personas inexistentes, a quienes le inventaron documentos para reunir condiciones de empleabilidad, lo cual dio como consecuencia que todo el dinero destinado al pago de ese personal terminaba en las cuentas bancarias de los mandos.
Cosmares Fuentes tiene experiencia en eso de uso de documentos oficiales falsos, lo anterior y el empleo de la cédula que no había expedido la Secretaría de Educación Pública (SEP) lo demuestran. Pero esos antecedentes no fueron tomados en cuenta por las autoridades estatales, quienes le dieron la posición de asesor, desde donde, según publicó el citado diario, alineaba a sus fines corruptos a miembros del gabinete, de organismos auxiliares y de autoridades municipales.
Este problema, como los casos de la red criminal extorsionadora, dirigida por cuadros del PVEM; y la que vendía plazas de maestros, hacen urgente acciones enérgicas de saneamiento de la administración pública estatal, con una investigación para detectar hasta donde llega el dinero producto de la corrupción y, sobre todo, debe llegarse al fondo para conocer por qué no se detectaron los actos de corrupción cuando comenzaron, antes de que crecieran.
Los del PVEM estuvieron extorsionando verificentros casi tres años, sin que nadie lo percibiera, ello refleja la falta de control de los funcionarios, pero también la falta de percepción de quienes contratan a gente como el expriístas y ahora con el “superasesor”. No debe bastar con cesarlo. Debe aplicarse la legislación penal si se comprueban los actos de corrupción que le atribuye “El Universal”. Queda la impresión de que cualquier corrupto de otros partidos puede incorporarse en altos cargo en el gobierno morenista y seguir con su corrupción.




