COORDENADAS POLÍTICAS
MACARIO LOZANO R.
NUEVO MARCO LEGAL DE UAEMéx; ELEVAR CALIDAD
DEPENDE DE AUTORIDADES, DOCENTES Y ALUMNOS
La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) estrenará un marco legal para normar su vida autónoma y cumplir mejor con la gran responsabilidad de formar cuadros profesionales humanistas, científicos y tecnológicos altamente calificados, para contribuir así al desarrollo general de la entidad y del país.
La institución de estudios superiores imparte una educación de calidad, pero en esta materia siempre podrá mejorarse, para lo cual son indispensables autoridades interesadas en el logro de ese objetivo, académicos con el mismo compromiso, y estudiantes dispuestos a adquirir conocimientos, lo cual implica desplegar esfuerzos y a aprovechar el privilegio de cursar carreras universitarias, lo cual no está reñido con la rebeldía ante lo que perciban y verifiquen que está mal
Para el caso de los docentes, lo idóneo es que contraten a los mejores, no a quienes se refugian en la academia por necesidad de subsistir, al no poder hacerlo con el desempeño de sus profesiones en el ámbito privado. Es humano buscar obtener ingresos lícitos para vivir, pero cuando no se puede ofrecer lo que necesita la educación superior para elevar su calidad, ya es cuestionable.
No es menor el problema de académicos y académicas de sólida formación, pero ineficaces para transmitir conocimientos; es decir, que no saben enseñar, aunque tengan vocación. Y peor está la situación cuando carecen de ésta y su interés es sólo el de incorporar a su currículum la lucidora denominación de catedrático o catedrática universitaria, sin interesarse de verdad en contribuir a la buena formación académica de alumnos y alumnas.
Es pertinente señalar que ampliar la matrícula y mejorar la calidad de la educación que imparte la Máxima Casa de Estudios mexiquense en una entidad federativa con el mayor número de jóvenes de los estados en edad de cursar estudios profesionales, requiere de más respaldo presupuestal de la Federación y del Estado, hasta ahora insuficiente, y un ejercicio eficaz, honesto y transparente de esos recursos.
Autoridades estatales e iniciativa privada también tienen la obligación de generar las condiciones económicas para darle ocupación a los egresados de la UAEMéx, necesarios para el desarrollo. Esta responsabilidad no la han cumplido a cabalidad.
Otro factor indispensable al que debe aspirarse es el de la disposición del estudiantado a adquirir y asimilar los conocimientos. Por razones de lo políticamente correcto, casi nunca se examina el tema con rigor, cuando las ganas de obtener una formación profesional de excelencia debe ser prioridad de la comunidad universitaria, no solo de sus autoridades, pero más de quienes integran la matrícula de la UAEMéx, superior a 96 mil estudiantes.
Eso que debería ser lo más normal en el o la alumna universitaria, no siempre es así. No pocos y pocas muestran desgano en los salones de clases, lo cual debe cambiar; sobre todo, a partir de la convicción de que no deben desaprovecharse el privilegio que en una población mayoritariamente de bajos ingresos representa la oportunidad de obtener una formación profesional sólida en su beneficio, en el de sus familias y de la sociedad, con cuyo desarrollo y bienestar también deben comprometerse.
Un nuevo marco legal, que responda a la nueva realidad y a las necesidades del Estado y del país, ayudará mucho a lograr los objetivos de una educación de mayor calidad, y con más apoyo presupuestal, a ampliar la matrícula y seguir con la expansión de la presencia de la UAEMéx en las regiones del Estado, como lo exige la comunidad mexiquense ahora y más en el futuro.




