*Los partidos aliados de Morena han sacado un gran provecho con su escaso capital político.
De la redacción
El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) gobierna San Luis Potosí y Quintana Roo, donde llevará candidatos el próximo año para defender sus gubernaturas, pero puede ganar Nayarit y BCS, donde sus cuadros serán postulados por el Movimiento Ecologista de Regeneración Nacional (MORENA). En el primer caso, aunque su propuesta, Jasmín Bugarín Rodríguez, fue derrotada por Héctor Santana García, por razón de igualdad de género se designó a la verde ecologista como “defensora de la cuarta transformación y la soberanía nacional”, en la práctica será precandidatura única.
Otro de sus cuadros, Alejandro Cota Cárdenas, hijo del exgobernador de Baja California Sur, Leonel Cota, recibió la misma designación, al ganar la encuesta, para sumar de facto cuatro precandidaturas, en entidades federativas donde la coalición Morena, PVEM y PT no tienen riesgos de perder el próximo año.
Morena concluyó anoche su proceso de selección, vía encuestas, de quienes en teoría defenderán la cuarta transformación y la soberanía nacional, pero en realidad en su momento serán preaspirantes, aspirantes, precandidatos y precandidatas, para -finalmente- formalizarse como candidatos y candidatas a las 17 gubernaturas que estarán en juego, de las cuales tres: Querétaro, Aguascalientes y Chihuahua están en manos del PAN y Nuevo León, del Movimiento Ciudadano.
Además de los casos de Baja California Sur y Nayarit, ayer designó a sus defensores y defensoras de la cuarta transformación y la sobernanía nacional a Cruz Pérez Cuellar, alcalde de Ciudad Juárez, para Chihuahua; a la senadora Lorenia Valles Samperio, para Sonora; a la senadora Ana Lilia Rivera Rivera, para Tlaxcala; Eli Cesar Cervantes Rojas, para San Luis Potosí (político de poco peso, para no restarle posibilidades de triunfo al PVEM en esa entidad); y Clara Luz Flores Carrales, para Nuevo León.
Antes había declarado ganadoras y ganadores de encuestas para diez estados, incluyendo aquellos en los que los candidatos y candidatas de la alianza que encabeza el morenismo serán opositores y opositoras, con todo loque ello implica; es decir, los riesgos los correrá el partido guinda, no sus aliados, cuyos abanderados y abanderadas buscarán las gubernaturas de entidades federativas en poder de la alianza.





