COORDENADAS POLÍTICAS
MACARIO LOZANO R.
¿QUÉ PODER TAN GRANDE O QUIÉN PUEDE INTENTAR DIVIDIR A LOS
CUADROS DE MORENA EN EL ESTADO DE MÉXICO, COMO SE DENUNCIÓ?
En su mensaje político, después de presentar una larga serie de datos estadísticos sobre las acciones de su administración durante los últimos doce meses, de lo cual dio a conocer en su tercer informe, la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, sorprendió con la revelación de la existencia de voces que intentan “dividirnos”; es decir, a sus colaboradores y cuadros del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en la entidad, la que por primera vez es gobernada por un partido distinto al PRI.
La mandataria no detalló en qué consisten esos intentos destinados a dividir al morenismo estatal y, menos, quiénes son, de dónde proceden, qué intereses políticos y económicos representan o cuáles son los objetivos de su maniobra. Las palabras de la primera mandataria mexiquense generaron dudas y especulaciones entre los presentes en el Teatro Morelos, pero también en los medios políticos.
El partido gobernante prácticamente no tiene oposición con gran peso electoral, y los gobernadores surgidos del PRI, partido desplazado en el 2023 nunca fueron (ni serán) molestados por Morena -ni cuando era oposición, ni ahora que tiene en sus manos a los poderes Ejecutivo y Legislativo-, por lo que no puede sospecharse de esos que fueron poderosos mandatarios estatales, de los cuales inclusive uno de ellos, Eruviel Ávila Villegas, milita en un partido de la alianza política encabezada por el morenismo.
El PAN y el MC no están en condiciones de influir en la clase política gobernante y partidista de Morena, por ello no hay sospecha de que traten de dividirlas, y menos pueden intentarlo siquiera el PRD o las nuevas organizaciones políticas que participarán por primera vez en elecciones en el territorio estatal, como lo son Podemos, Somos y PAZ, y los estados vecinos, con excepción de Querétaro, todos están en poder del Movimiento de Regeneración Nacional.
La gobernadora Gómez Álvarez también invitó a sus colaboradores a poner en el centro de sus esfuerzos al pueblo -sorprende que a mitad del sexenio se los recuerde, como si lo necesitaran-, para que puedan avanzar en unidad. Y en algo percibido como una instrucción para “comportarse” en estos momentos, cuando está ya en marcha el proceso electoral para renovar los ayuntamientos y el Poder Legislativo mexiquense les advirtió que no deben tener “ambiciones, ni agendas” personales.
El mensaje de la mandataria, en este tema específico, al final fue tomado como dirigido a los propios grupos y corrientes morenistas, que desde ahora buscan ganar candidaturas para diputadas federales, legisladores locales, alcaldesas, alcaldes, síndicas, síndicos, regidoras y regidores, para posicionarse interna y territorialmente con miras a lo que estará en juego en el primer trimestre del 2029; es decir, la postulación para la gubernatura.
Los analistas políticos locales más experimentados anticipan que aun en el caso de que Morena pierda espacios de poder político y de gobierno locales el próximo año, eso no modificaría la correlación de fuerzas en el sistema estatal de partido; es decir, no corre riesgos de perder en junio del 2029 en el Estado de México, y ello tiene efectos en su clase política y dirigente y particularmente en sus cuadros más ambiciosos, quienes tienen, sí, sus respectivas agendas.
Estos intereses, aunque sería más propio denominarlos ambiciones, de grupo y personales debieron ser los destinatarios de la advertencia de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez; o sea, desde el interior de Morena habría intereses en dividir y debilitar con demasiada anticipación al grupo que ejerce el poder y tiene la hegemonía al interior de la formación política en el poder en la entidad mexiquense, para que pierda influencia partidista.




