*Trabajadores acumularon deudas impagables por 5.1 billones de pesos.
De la redacción
El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), fundado durante el sexenio de Luis Echeverría Álvarez para resolver problemas habitacionales de los asalariados, fue pervertido durante los 36 años de gobiernos neoliberales.
Durante ese lapso, cinco millones de trabajadores “beneficiados” con créditos acumularon deudas conjuntas por 5.1 billones de pesos. Pagaron más de dos veces el monto que les prestaron y aún así, en promedio, cada uno debía más de un millón de pesos, dio a conocer Octavio Romero Oropeza, director general del organismo.
Esas más de 5 millones de familias trabajadoras no tenían para cuándo terminar de pagar sus créditos, por la perversión de los fines del Instituto, convertido en apoyo para los negocios privados.
INFONAVIT dejó de construir viviendas, como era su responsabilidad inicial, y se dedicó a garantizar el negocio de las inmobiliarias, constructoras, “coyotes” y funcionarios corruptos.
Todo ello con cargo a los salarios de los trabajadores (salarios que, por si fuera poco, perdieron durante el período el 75 por ciento de su poder de compra), mientras sus adeudos se incrementaban porque sus pagos iban a cubrir apenas parte de los intereses aplicados, no el capital.
Las empresas quedaron obligadas a descontar de los salarios los pagos mensuales para el INFONAVIT, con lo cual fueron convertidas en una especie de “tiendas de raya”, pero en favor del organismo y de todos los que estuvieron involucrados en este saqueo a la economía de los acreditados.
Desde el sexenio anterior se diseñó y ejecutó una estrategia para liberar a las familias deudoras de viviendas que ya habían pagado más de dos veces, programa que continúa y se fortaleció en el actual.
El respaldo consistió para la mayoría de los casos en la condonación de adeudos; en otros, en la reducción de los montos de los mismos y la baja en las tasas de interés, destacó el funcionario, quien en los últimos días fue objeto de un campaña mediática en su contra, presentándolo como enriquecido inexplicablemente desde sus cargos.
Romero Oropeza aprovechó su presencia en Palacio Nacional, durante una de las conferencias de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, para aclarar eso de su inmensa fortuna presuntamente adquirida como funcionario público morenista.
Atribuyó dolo a sus críticos, y explicó que las propiedades rústicas que tiene las adquirió hace 40 y 36 años, cuando se dedicaba a actividades privadas.
No aparecen en su declaración vehículos, joyas y obras de arte, explicó, porque no tiene esos bienes, y que si no había hecha pública su declaración patrimonial era porque una norma legal del INFONAVIT lo impedía.






