*El sector bancario y financiero no conoce de crisis, ni a nivel doméstico, ni a nivel mundial.
Gabriel L. Villalta
El Instituto de Finanzas Internacionales, IIF por sus siglas en inglés, reportó que en la primera mitad de 2026 la deuda global aumentó 10 billones de dólares, con lo cual el total sobrepasa los 365 billones de dólares.
Las economías emergentes contribuyeron con gran parte del aumento, menor a la mitad del incremento de 21 billones de dólares registrado durante la primera mitad de 2025.
De acuerdo con el IIF, los gobiernos se encuentran atrapados en un “círculo vicioso” en el cual los grandes déficits presupuestales coinciden con aumentos en el costo del financiamiento, pero no se cuenta con la voluntad política para atajar la situación. “La deuda se ha convertido más en un problema político que financiero”.
Y advirtió que el creciente costo del servicio de la deuda supone un gran riesgo para los gobiernos de todo el mundo. No obstante, la deuda global representa aproximadamente el 310% de la producción económica mundial total, conocida como la relación deuda-PIB, y se ubica alrededor de 25 puntos porcentuales por debajo de su máximo a principios de 2021.






