*La moneda mexicana ha mostrado una resiliencia no esperada por los expertos.
Gabriel L. Villalta
Contra todo pronóstico, el peso se ha estado fortaleciendo y el dólar se ha cotizado desde hace varias jornadas ligeramente por debajo y por encima de las 19 unidades. En abril de 2024 el dólar se llegó a cotizar en un nivel cercano a los 16.5 pesos, el menor desde el segundo semestre de 2015. A partir de ese momento, el peso comenzó a depreciarse y el dólar alcanzó un valor cercano a los 21 pesos.
Esta depreciación fue aprovechada por diversos críticos de la 4T para desacreditar el manejo de las finanzas públicas y de la relación comercial con los Estados Unidos, así como la reforma al poder judicial. Incluso se llegó a anticipar que la economía del país entraría en una recesión y el tipo de cambio rebasaría los 22 pesos por dólar. Estos pronósticos no se han cumplido.
La economía se ha decelerado, como el resto de las economías del mundo, pero indicadores como el crecimiento de los ingresos tributarios, la Inversión Extranjera Directa y el nivel de empleo se encuentran en niveles récord. Pero lejos de reconocer alguna fortaleza del país, diversos analistas han optado por hablar de las debilidades del dólar y la economía norteamericana.
Como muestra apuntan a la degradación de la calidad crediticia de la deuda soberana de Estados Unidos, explicada por Moody’s como el resultado de un “deterioro fiscal estructural”. La realidad es que buena parte de las fluctuaciones en el valor del peso son de origen especulativo.





