*A los hijos de migrantes ilegales nacidos en territorio de EE.UU. no se les otorgará ya la nacionalidad automática.
De la redacción
En lo que Donald Trump y miembros de su gabinete consideraron como un “gran día para Estados Unidos”, la Suprema Corte de ese país prohibió a los jueces emitir suspensiones provisionales contra las acciones ejecutivas contra migrantes, pero lo más grave fue que el también llamado Tribunal Supremo atendió la solicitud del mandatario para que los hijos de indocumentados nacidos en Estados Unidos no puedan obtener la nacionalidad de esa nación.
Aun naciendo allá, no tendrán ese derecho que tenían, por lo que de facto, también serán considerados indocumentados, en una situación grave, injusta, inhumana, irracional, que ahora cuenta con el respaldo de la Suprema Corte, cuyos integrantes en su mayoría son de derecha y ultraderecha, propuestos por Dolnald Trump.
Especialistas en el tema, como Eunice Rendón, consideraron que la medida, anunciada por la fiscal general estadounidense, Pam Bondi y el fiscal general adjunto, Tood Blanch complicará mucho las condiciones ya difíciles de los indocumentados y sus hijos que deben ser estadounidense por nacimiento.
De la misma forma, acelerará el miedo de los indocumentados, cuyos hijos nacidos allá no podrán obtener la ciudadanía. Los jueces no podrán suspender las acciones ejecutivas de Donald Trump en 28 de los 50 estados de la Unión Americana, aunque la Fiscal General no mencionó cuáles serán esos 28 estados.
Tampoco detalló si la resolución de la Corte será aplicada para el futuro, o también para los hijos de indocumentados y que no han obtenido la ciudadanía, y quedarán en calidad de indocumentados. El fiscal general adjunto destacó que muchos jueces suspendían los actos ejecutivos del presidente por razones de antipatía contra el mandatario.
Lo resuelto por el Tribunal Supremo estadounidense vendrá a agravar los problemas de las empresas, especialmente las agrícolas, de servicios y de la industria de la construcción, que utilizan mano de obra indocumentada y que ya no acudía laborar, por miedo a las deportaciones, por lo que las cosechas; sobre todo de fruta y verduras no se están levantando, con graves pérdidas económicas para los productores y caída del ritmo en la construcción de inmuebles.





