*Las precipitaciones entorpecen los trabajos y también deterioran más los baches.
De la redacción
Las fuertes lluvias caídas en el municipio de Toluca en los últimos días han dificultado y encarecido las obras públicas. Y en el caso del programa de bacheo, entorpecen el trabajo, además de que los trabajos se pierden, porque el agua hace reaparecer los deterioros del pavimento, informó el alcalde Ricardo Moreno Bastida. El programa de arreglo de baches lleva invertido 110 millones de pesos.
Entrevistado por los reporteros, después de inaugurar un pozo de agua ubicado en la Alameda del centro de la capital del Estado, detalló que esos trabajos se intensificarán y se acelerará su ritmo, con la incorporación de otra maquinaria, que costó unos nueve millones de pesos y estaba inutilizada, porque tenía un desperfecto, cuyo arreglo requería una inversión de 60 mil pesos.
Moreno Bastida dio a conocer que se construirán y rehabilitarán 21 pozos en la ciudad, lo cual permitirá elevar el caudal del vital líquido y los volúmenes adicionales serán suficientes para satisfacer las necesidades de 380 mil habitantes del municipio, ello deberá alcanzarse en abril del próximo año.
La nueva fuente de abasto de agua potable, en cuya puesta en servicio participó el obispo auxiliar de la arquidiócesis de Toluca, Máximo Martínez, suministrará agua potable a las colonias del centro y los excedentes serán enviados al tanque de la Teresona, ubicado en la parte alta de Toluca, para su distribución a otras zonas de la ciudad. El gobernante municipal explicó que por el lado positivo, las fuertes precipitaciones pluviales permitirán la infiltración de agua al subsuelo. En dos días del fin de semana pasado llovió lo que cae en la mitad de la temporada de aguaceros.






