*México ha permanecido al margen de esta tendencia.
Gabriel L. Villalta
El Banco Mundial (BM) advirtió que, en 2023 (el último período para el que se dispone de datos), las economías en desarrollo recibieron solo 435 mil millones de dólares (mdd) por concepto de Inversión Extranjera Directa (IED), el nivel más bajo desde 2005.
Como porcentaje del PIB, en ese año las entradas de IED destinadas a las economías en desarrollo fueron de solo el 2.3%, aproximadamente la mitad de lo alcanzado en 2008, el año de cifras más altas. Esto coincide con una tendencia mundial en la que los flujos de IED hacia las economías avanzadas también se han desacelerado. Las economías de ingreso alto recibieron solo 336 mil mdd en 2023, el nivel más bajo desde 1996.
Al respecto, Indermit Gill, economista en jefe y vicepresidente sénior de ese organismo internacional, afirmó: “lo que estamos viendo es un resultado de las políticas públicas… y no es coincidencia que la IED esté cayendo en picada al mismo tiempo que la deuda pública alcanza máximos históricos”.
En los últimos años, los Gobiernos han estado ocupados imponiendo barreras a la inversión y al comercio cuando deberían estar eliminándolas, añadió. Afortunadamente para México, este flujo de recursos, considerados como “un factor clave que impulsa el crecimiento económico y la mejora de los niveles de vida”, lejos de desacelerarse se mantienen en niveles récord.
Recientemente la Secretaría de Economía (SE) anunció que el país registró un nuevo máximo histórico en la recepción de IED durante el primer trimestre de 2025, alcanzando los 21 mil 373 mdd, equivalentes a un crecimiento de 5.4%, en relación con el resultado del mismo periodo de 2024.






