*Las autoridades no valoran los servicios ambientales de la vegetación, ni atienden criterios de imagen urbana.
De la redacción
Desde siempre, las áreas de los ayuntamientos de parques y jardines han ocasionado daños excesivos a los árboles, al podarlos. Cortan ramas de más e innecesariamente, porque nunca aprendieron a valorar que el follaje brinda servicios ambientales, y que el que no afecta a nadie no tienen por qué cortarlo.
Una visita de este medio informativo a parques objeto de estos trabajos en Toluca (es lo mismo en todos los municipios), encontró que están quitando ramas sanas, mientras los árboles plagados o secos, no son tocados, hasta que se caen sólos, con riesgo para las personas que caminan por las aceras o a quienes viajan en vehículos.
El personal de parques y jardines se jubila y es relevado por otros servidores públicos, pero la mala práctica continúa. Personal de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) hace lo mismo, pero sólo libera espacios por donde cruzan sus líneas, mientras los trabajadores del ayuntamiento cortan la mayor parte de las ramas, restando capacidad al arbolado de brindar servicios ambientales.
Ninguna autoridad se preocupa por informarles que carece de sentido y utilidad podar en forma exagerada árboles, cuyas ramas no afectan a nadie; es decir, siguen haciendo lo mismo y con los mismos criterios o falta de criterio que hace 50 años, cuando no se hablaba de los servicios ambientales que brindan los bosques y los arbolados urbanos.
En cambio, no les preocupa que los arboles secos o plagados representen riesgos para la población. No los cortan, aunque lo soliciten los vecinos, cuando resulta evidente que además de esos peligros, las plagas se propagan a otros árboles, que corren la misma suerte: se secan, porque no talan los primeros que son víctimas de plagas.





