*Damnificados abusaron del programa de ayuda del gobierno federal.
DE LA CORRESPONSALÍA
Acapulco, Gro..-Toda la estructura humana, técnica y de salud del gobierno federal se volcó a atender las necesidades de más de cien mil familias damnificadas como resultado de las fuertes lluvias que se abatieron sobre los estados de Veracruz, Puebla, Hidalgo, Querétaro y San Luís Potosí.
El auxilio fue rápido y eficaz y el número de servidores públicos de las dependencias federales, estales y municipales encargados de apoyar a la población afectada en esas entidades federativas se aproximó a los 55 mil, de acuerdo con la información de las autoridades federales.
Desde este puerto, lo que ocurrió allá hizo recordar los graves problemas dejados hace dos años por el huracán “OTIS”, categoría cinco, que afectó a muchas familias, pero cuyas viviendas no se llenaron de lodo, como en Poza Rica, Veracruz.
También entonces el respaldo gubernamental fue rápido y eficaz. Y a diferencia de lo había ocurrido en otros desastres naturales que castigaron a este puerto o a las costas de Guerrero, el apoyo material, económico y alimentario no faltó: sobró.
El personal de la federación que levantó el censo de viviendas afectadas este año debió tener cuidado, para no repetir lo que paso en Acapulco en 2023, que la generosidad de las autoridades llegó al colmo de que se abusara con los apoyos.
Y es que en un alto porcentaje de los casos censaron a dos personas de una misma familia, y recibieron doble respaldo; sobre todo, en enseres domésticos.
Fueron apoyados inclusive quienes no sufrieron pérdidas y por lo tanto, no eran damnificados. A diferencia de antes, todavía en el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, que el dinero no alcanzaba para todos, ahora se les pasó la mano en generosidad, pero por errores de los encargados de levantar el censo de afectados.
A dos años de aquel fenómeno meteorológico, hay miles de familias que tienen empaquetadas estufas, refrigeradores y hornos de microondas, porque recibieron dos paquetes de enseres domésticos y no perdieron los suyos.
Tampoco pudieron venderlos porque todas las familias obtuvieron el mismo apoyo, y no hubo compradores. Eso no debe repetirse en los cinco estados que sufrieron afectaciones por las lluvias. Debe recordarse lo ocurrido con el OTIS. No deben incurrir en los mismos errores.
El presidente Andrés Manuel López Obrador les dio de más, y explicaría en parte el alto respaldo que tiene en todo Guerrero, pero más en Acapulco. Muchas personas lo adoran, por el respaldo que les brindó, contrariamente a lo que sostiene el sicariato mediático de la Ciudad de México.
Los periodistas dolidos porque la presidencia le suspendió la entrega de millones de pesos mensuales, sostienen que el exmandatario no se reunió con los afectados por el huracán, por no quererse ensuciar los zapatos. Falso
Lo cierto es que desde Ciudad de México y Cuernavaca enviaron porros para insultar al entonces mandatario y hacerle reclamos por una inexistente desatención a los damnificados.
No eran de este puerto, ni de guerrero, y tenían preparados escenarios con cámaras y reporteros capitalinos, para difundir los insultos. López obrador supo a tiempo lo que se preparaba y siempre coordinó los trabajos de apoyo en la Base Naval de Icacos. Los supuestos damnificados desatendidos no eran acapulqueños.






