*No permitirán el ingreso ni de agua y deben comprar 5 paquetes de alimentos.
De la redacción
Los propietarios de palcos en el Estadio Azteca, ahora Estadio Banorte, pertenecen a familias de altos ingresos, pero aún ellos están quejándose por los altos precios fijados para los alimentos en los partidos del Mundial 2026.
Además, deben comprar por adelantado un paquete familiar para cada uno de los cinco partidos que se jugarán en esa sede mundialista. Cada paquete para nueve personas costará 200 mil pesos; es decir, para toda la serie de los cinco partidos, sólo por alimentación la familia deberá desembolsar un millón de pesos.-
Aun cuando se trata de personas adineradas, consideran excesivamente cara la comida; y en estos se trata del paquete más “económico”, cuyo contenido es casi como si fueran botanas para nueve personas, cuyo plato fuerte serán “alitas”. Hay otros paquetes mucho más caros, porque incluyen cortes de carnes selectas y bebidas finas, que multiplican al menos por dos el precio del más “económico”.
Los tenedores de palcos sostuvieron una dura lucha legal para conservar su derecho a ocupar sus lugares durante los cinco partidos que se jugarán en la capital del país, y la ganaron, porque les asistía la razón, pues la vigencia de sus contratos fue por 99 años, casi un siglo.
Consiguieron igualmente quedar exentos del pago de las caras entradas, pero la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), organizadora de los mundiales, les hizo ese cobro a las empresas privadas involucradas en la competencia mundialista.
Es diferente en el abuso en el precio de la bebida y comida, ya que formalmente no se obliga a nadie a adquirir los paquetes en cuestión, por lo que no pueden quejarse, aunque al prohibir el ingreso de estos productos no deja otra alternativa más que la de comprar todo adentro, a precios exorbitantes.
Esos aficionados con alto poder adquisitivo están denunciando la situación en los grandes medios informativos electrónicos, y a diferencia con lo de las entradas, no han anunciado acciones legales para que les permitan ingresar alimentos y bebidas, ni para que bajen los precios.
Mientras tanto, los aficionados comunes buscan con desesperación boletos para los partidos que se jugarán en lo que fue el Estadio Azteca, sin reflexiona acerca de que alimentos y bebidas, desde agua, refrescos y cervezas tendrán en el lugar de los juego mundialista precios inalcanzables para los integrantes de las clases medias.
De lo que no hay dudas es que los partidos se jugarán con el Estadio lleno, porque los boletos se venderán todos y no alcanzarán a satisfacer toda la demanda que existe; sobre todo, para las participaciones de la selección nacional.





