
*En el huracán “Paulina” allegados al gobernador de Guerrero lucraron con la ayuda.
De la corresponsalía
Acapulco, Gro.-En el estado de Guerrero nadie derramó una lágrima cuando desaparecieron al Fondo de Desastres Nacionales (FONDEN), reivindicado ahora por la oposición como la octava maravilla.
Lo cierto es que lo lamentan quienes se beneficiaban ilegalmente, con la corrupción, del dinero que erogaba el FONDEN cuando ocurrían desastres naturales, como fue el caso de esta entidad federativa sureña.
En 1997, cuando me iniciaba como informador profesional, Guerrero y Oaxaca fueron azotados por uno de los huracanes más letales, mayor en este aspecto que el propio OTIS, primer huracán grado 5 en la historia del país.
Me comisionaron de mi medio informativo a cubrir los estragos ocasionados por Paulina en la región de la Costa Chica, especialmente en Ometepec, de donde era oriundo el en ese tiempo gobernador sustituto, Ángel Aguirre Rivero.
Llevaba poco tiempo en el cargo, electo por el Congreso del Estado, para concluir el período de Rubén Figueroa Alcocer, el cacique guerrerense, destituido por la matanza de Campesinos en Aguas Bancas, en el sexenio de Ernesto Zedillo.
El gobierno estatal, con fondos propios y del FONDEN, atendió a las familias damnificadas, pero el apoyo se convirtió en oportunidad para lucrar con las necesidades de la población afectada por el meteoro.
Antes de retornar a este puerto, colegas, líderes sociales y comerciantes locales narraron que el abasto de despensas fue encomendada a gente cercanísima del mandatario, y que reportaron el costo de despensa en 800 pesos, en ese entonces.
Dueños de tiendas de abarrotes aseveraron que esas canastas escuálidas no podían costar más de 75 pesos, también de entoces. Los precios fueron inflados más de diez veces, y también se aumentó artificialmente el número de despensas, en actos de corrupción doblemente condenables, porque se trataba de la atención a una tragedia colectiva de habitantes de numerosos municipios de Guerrero y Oaxaca.
El FONDEN no indagó este lucro y corrupción, como no lo hizo en toda su historia en casos similares. Fue botín a saquear durante más de un cuarto de siglo. Y ese es el Fondo que exalta ahora la oposición partidista y la oposición mediática.
Grandes sumas de dinero fueron saqueadas en los desastres naturales o en emergencia que se decretaban con el mismo fin.



