*Fernando Chico Pardo, nuevo presidente de administración ignora esto.
De la redacción
El área de servicio al cliente de Banamex, denominada elegantemente servicio de banqueros (y banqueras) están saturadas de usuarios que por diversas razones se ven obligados a acudir personalmente a hacer trámites.
Y en estas condiciones encontró el servicio del banco Fernando Chico Pardo, quien compró parte de las acciones de la institución y encabeza ahora su consejo de administración. No se le ve utilidad práctica a la burocratización del funcionamiento de esta firma, ahora en poder de un mexicano.
Antes de que se anunciara la separación de Citi y Banamex, y la venta de éste último, no se padecía ese problema, que le hace perder tiempo a los clientes, como si alguien vinculado a los anteriores dueños buscara bloquear el fortalecimiento de esa firma de larga tradición en México.
En esta sección de economía y finanzas de “El Espectador” se informó de la burocratización que se apoderó del banco en servicios que antes eran ágiles, como es el caso de la certificación de cheques, que requieren los cuentahabiente para asuntos de sus empresas.
Antes bastaba con simplemente presentarse a la ventanilla, donde le entregaban una solicitud de certificación con datos básicos, por lo que era rápido obtener esa certificación, porque sencillamente bastaba con que cajeras o cajeros verificaran la disponibilidad de los fondos, para hacer el trámite.
En los últimos meses ese trámite fácil, aunque se presente el titular de la cuenta y el documento esté firmado por él y haya fondos suficientes, para que pueda ser atendido debe perder hasta tres horas para obtener un dictamen aprobatorio.
A los empleados y empleadas que se encargan de atender a los usuarios y especialmente a los cuentahabientes les dicen “banqueros” y “banqueras”, como si fueran accionista del Banamex, pero padecen eso sí los reclamos, aunque no tienen facultades para resolver.
Además de incorporar ese trámite del dictamen, para hablar con un banquero o banquera debe permanecer en el banco hasta tres horas, como si quien diseño y ordenó ejecutar esa medida buscara ahuyentarle clientes al negocio de Chico Pardo.
Con esas dificultades para usuarios, los mandos nacionales de Banamex, que parece querer perjudicar a su nuevo jefe máximo están logrando la inconformidad de los afectados, pues durar tres horas para obtener un dictamen que antes no exigía el banco es la receta para ahuyentarle clientes.






