*Ganó la selección sus dos partidos de preparación del año, al vencer a equipos débiles.
De la redacción
Si se presentan sólo los resultados de la gira de la selección mexicana por Panamá y Bolivia, queda la impresión de que fue exitosa, porque ganó sus dos primeros partidos de preparación de este año. No obstante, cuando se va a los detalles las cosas ya no resultan tan positivas, comenzando por el hecho innegable de que las selecciones rivales son débiles.
Cuenta en sentido negativo igualmente el que la selección mexicana sólo anotó dos goles a esos representativos panameño y boliviano; es decir, 1 a 0 en cada caso, con el agregado de que el triunfo frente a Panamá se logró por una cortesía de un jugador rival, quien anotó en su propia portería.
Lo más preocupante para la afición mexicana consiste en que la selección juega mal y no genera muchas ni grandes oportunidades de gol, por lo cual carece de contundencia frente al marco rival, algo poco alentador a menos de 5 meses de que se inaugure el Mundial 2026, el 11 de junio, en el exestadio Azteca.
Para esta gira el técnico Javier Aguirre prescindió de seleccionados que juegan en el extranjero, pero en los partidos anteriores, en que alinearon, el funconamiento y resultados no fueron mejores, porque salvo Raúl Jiménez, el resto de los juzgadores experimentados de la selección que juegan aquí y fuera, no son grandes futbolistas, ni lo serán ya sin tiempo para mejorar.
Y se desperdició el tiempo para foguear a las jóvenes promesas, que tienen grandes cualidades para ser figuras en este deporte. Apenas se les está dando oportunidad de jugar algunos minutos, cuando falta ya muy poco tiempo para la competencia mundialista. El técnico Javier Aguirre no se preocupó por no se preocupó por hacerlos crecer.
Mostró más interés por lograr que el portero Guillermo Ochoa implante un record de seis participaciones en mundiales que en formar un equipo altamente competitivo, a partir de lo que se tiene, porque tampoco puede exigírsele milagros. Es probable que el portero protegido de Emilio Azcárraga imponga esa marca, pero de nada le ayudará a la selección.
Tampoco lo colocara como futbolista excepcional, por encima de grandes astros que no intervinieron en tanto mundiales, como Pelé, Maradona, Messi, Cristina Ronaldo, Let Yasin o el brasileño Ronaldo, para sólo citar a unos cuantos futbolistas fuera de serie, pero eso parece importarle menos a Javier Aguirre que hacer un buen papel en el Mundial 2026; sobre todo, que no muestre preocupación por el mal desempeño del seleccionado.






