*Trump es un neonazi y adicionalmente demente, con descomunal arsenal nuclear.
De la redacción
El intercambio comercial de México con Estados Unidos, a pesar del anuncio de aranceles, impuso una marca por su cuantía en el período enero-noviembre del año pasado. Al redactar esta nota se desconocían los datos de diciembre.
De acuerdo con información estadística de la Oficina de Censo del Departamento de Comercio del vecino país, en esos once meses los bienes y servicios que circularon en ambos sentido, alcanzaron el monto record de 802 mil 300 millones de dólares.
De esa cifra jamás lograda en el marco del T-MEC ni fuera de ese pacto, México vendió a Estados Unidos mercancías por 492 mil 500 millones de dólares, y le compró 309 mil 800 millones, con lo cual reafirmó ser el principal exportador al territorio estadounidense y uno de los mayores compradores.
En este intercambio de bienes y servicios nuestro país obtuvo un superávit de 182 mil 500 millones de dólares, que prueba la importancia de mantener buenas relaciones con el gobierno de Donald Trump.
Pero el problema para estos vínculos comerciales y diplomáticos es el mandatario estadounidense, sicológicamente inestable, bipolar, con la agravante de que su país representa el mayor mercado del mundo y posee el mayor arsenal nuclear que país alguno haya acumulado en la historia, y México y Estados Unidos tienen una frontera común de 3 mil 180 kilómetros.
Por eso el gobernante de la primera potencia económica y militar del planeta está convertido en uno de los grandes problemas para la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien tiene a su favor el respaldo del 80 por ciento de los mexicanos en su posición frente a las agresiones declarativas del neofascista.
No se exagera cuando se sostiene que la mandataria mexicana, tiene en Donald Trump y en personajes morenistas a sus principales problemas. Ni la ultraderecha empresarial, ni la partidista, ni el poder fáctico mediático opositor generan problemas al funcionamiento de las instituciones, ni a la imagen del partido en el poder, aunque lo intenten todos los días.
En este escenario nacional e internacional ocurrió la renuncia del exgobernador de Tabasco, exsecretario de Gobernación y exaspirante a la candidatura presidencial de MORENA, Adán Augusto López, a la coordinación de la bancada senatorial de su partido y a la presidencia de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO),
El personaje que quiso ser presidente de la República, junto con otros como el senador Gerardo Fernández Noroña (sobre quien pesan versiones que pertenece a la CIA desde hace 30 años); el diputado Ricardo Monreal Ávila, quien de vivir en la pobreza cuando adolescente, posee ahora una inmensa fortuna; o Marcelo Ebrard Causabon, quien sólo por conveniencia y ambiciones personales de poder se afilió de última hora, en el 2024, a Morena, pero es un derechista, son también problemas para la presidenta Sheinbaum, por el daño que le ocasionan a la imagen del partido en el poder; sobre todo, porque dan armas a las oposiciones para buscar desprestigiar a las instituciones del gobierno morenista.






