LAS GRANDES MENTIRAS DOLOSAS DE LOS MEDIOS
INFORMATIVOS OPOSITORES SOBRE EL GOBIERNO F.
MAXIMILIANO CASTILLO R.
Los grandes medios informativos mexicanos, tanto impresos como electrónicos y digitales muestran consistencia en su papel de opositores al gobierno federal de Morena. No los desalientan los malos resultados obtenidos en su campaña destinada a enajenarle apoyo popular al anterior presidente, Andrés Manuel López Obrador y a la actual, Claudia Sheinbaum Pardo.
Llevan siete años difundiendo grandes mentiras a una población enterada muy bien del desempeño de las autoridades del país y que siente en carne propia los beneficios de la redistribución del ingreso público, por la vía de los programas sociales; y de la redistribución (así sea modesta) de la riqueza generada cada año, mediante los aumentos salariales superiores a los índices de la inflación.
Los niveles de aprobación del desempeño del gobierno de la República y del apoyo popular a la mandataria son elevados y parece que los ataques basados en mentiras le concitan más respaldo, en lugar de reducirlo, como es el objetivo de la estrategia de la oposición partidista, la ultraderecha empresarial y los medios informativos que por primera vez desde los tiempos de don Francisco I. Madero asumieron ese papel.
No encuentran eco en las y los mexicanos. Su credibilidad no rebasa el peso numérico del conservadurismo mexicano, que para efectos electorales cuenta poco y lleva todas las de perder. Eso no importa al poder fáctico mediático y a sus periodistas, y mucho menos a los miembros del “sicariato mediático”.
Sucede que sus mentiras son muy evidentes. Sostienen, junto con la oposición partidista, que el país se está cayendo a pedazos, visión que no comparten los millones de hombres y mujeres beneficiados ahora con los programas sociales y que por generaciones y generaciones estuvieron olvidados y hasta despreciados por una clase gobernante corrupta y al servicio de los acaudalados; sobre todo, a partir desde el sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado y hasta el de Enrique Peña Nieto.
Como ejemplo, todos los programas dirigidos al apoyo a los jóvenes del 1982 al 2018 sumaron 7 mil millones de pesos, mientras del 2019 al 2024 un solo programa, el de “Jóvenes construyendo el futuro”, recibió 109 mil millones de pesos, suma a la cual debe sumarse la del 2025 y cuanto va de este año.
Otro contraste: desde el sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado hasta el 2018 se incorporaron al riego 7 mil 400 hectáreas, y del 2019 al 2024, la superficie beneficiada con sistemas de irrigación fue de 115 mil hectáreas.
Otras grandes mentiras: de Segalmex se robaron 20 mil millones de pesos. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) informó oficialmente que fueron 2 mil 700 millones de pesos; condenable y lo que se quiera, pero el monto real estuvo lejos del inventado. Otra: la cancelación del Aeropuerto en Texcoco costó 320 mil millones de pesos. La misma ASF dictaminó que fueron 110 mil millones de pesos. Otra más, y muy socorrida, es la de que el servicio de salud estaba mejor, cuando está demostrado que dejaron inconclusos 90 hospitales, no formaron médicos especialistas, compraban los medicamentos con excesivos sobreprecios y faltaban camas y equipamiento médico.




