CARECE SALINAS PLIEGO HASTA DE SENTIDO
COMÚN EN SU CAMPAÑA DE CALUMNIAS A 4T
MAXIMILIANO CASTILLO R.
Como empresario de un medio informativo televisivo, Ricardo Salinas Pliego, cabeza de la ultraderecha mexicana, con antecedentes familiares de simpatías por el nazismo, carece de sentido común. Así lo demuestra todos los días en sus noticieros de sus canales de televisión.
Es patético el comportamiento de sus empleados conductores de noticieros, al gritar para denunciar el autoritarismo del gobierno de Morena y acusar que se trata de un “narcogobierno”, “narcopolíticos” y hasta ofenden, calumnian y atacan de diversas formas a la propia presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Lo absurdo y sin sentido común es que después de estas andanadas de mentiras y acusaciones sin prueba, los conductores de los noticieros, al servicio de Salinas Pliego, concluyen con la afirmación de que México tiene un régimen autoritario, enemigo de la libertad de expresión.
Es decir, insultan, difaman, calumnian, mienten y violan el derecho constitucional de la población mexicana a estar bien y oportunamente informada, pero en el colmo del sin sentido y del exceso en la distorsión de la realidad, acusan a la mandataria de autoritaria y de no permitir que la gente se exprese.
Para mayor incongruencia, Salinas Pliego miente y calumnia desde un medio informativo electrónico que opera con una concesión del gobierno, sin que por ninguna parte se vean intentos gubernamentales para cancelar la concesión o para reprimir la libertad de expresión que los periodistas del magnate denuncian y sostienen que existe en México.
El dueño de TV Azteca, de Banco Azteca y Elektra, sus empresas más conocidas, tiene un negro historial como empresario de medios informativos, porque recibió en 1993, de parte del gobierno de Carlos Salinas de Gortari, a precio de ganga, la televisión pública IMEVISIÓN.
La compró, además, con dinero de Raúl Salinas de Gortari, hermano del vendedor, con serias sospechas de que en realidad el empresario de “los abonos chiquitos”, actuó como prestanombre de esos hermanos, de los cuales el menor profundizó en México el neoliberalismo, iniciado por Miguel de la Madrid Hurtado.
Su nombre apareció en el proceso penal contra Raúl Salinas de Gortari, como financiador de los depósitos millonarios en dólares que el personaje tenía en un banco suizo. Ese es el hombre que ordena a sus periodistas difamar, calumniar, ofender al gobierno federal, a Morena, a la cuarta transformación, a la propia presidenta Sheinbaum Pardo y luego denunciar que no existe libertad de expresión en México y que el régimen es autoritario.
El empresario es cabeza de la ultraderecha mexicana y financiador del “sicariato mediático”. Ilusamente tiene aspiraciones presidenciales, sin darse cuenta que en México la ultraderecha no tiene futuro y que Donald Trump no será presidente de Estados Unidos cuando se dipute el Poder Ejecutivo de México. Pura falta de sentido común y de percepción de que los mexicanos no son los desinformados que él cree, por lo que su naturaleza mentirosa y propensión a falsear no tienen asidero en la abrumadora mayoría de la población.





