CASTIGAR Y ERRADICAR ACTOS
DE CORRUPCIÓN, INAPLAZABLE
EL FENÓMENO NO ES NUEVO, PERO YA NO HAY
TOLERANCIA SOCIAL; TAMPOCO A CORRUPTOS
En las últimas semanas se ha dado a conocer una serie de actos presuntamente corruptos de funcionarios estatales y municipales, tanto del sexenio anterior como del actual, además del involucramiento de una jefa de un ayuntamiento en una maniobra para obtener dinero ilícito, mediante el montaje de un secuestro.
Aunque este cáncer que daña tanto a la sociedad se aplica con viejas fórmulas, reviste ahora también distintas nuevas modalidades, desde las compras gubernamentales simuladas de bienes y servicios, los precios encarecidos de los mismos y adjudicaciones directas de contratos de obras que deberían licitarse, hasta la mala calidad de lo que se compra o construye, en un amplio catálogo de formas de saquear el patrimonio de los mexiquenses.
El reciente escándalo generado por la venta de plazas docentes es otra vertiente del universo de expresiones de corrupción, con funcionarios creativos para el mal. Porque no se entregaron puestos de maestras y maestros mediante cobro ilegal por ellos, lo que ya habría sido grave, pero tendría menos impacto negativo, porque por lo menos se habrí desplegado el esfuerzo en las aulas.
No. El daño fue más grave y condenable porque en realidad las plazas docentes no se otorgaron para que las trabajaran. Los corruptos y corruptas recurrieron a maniobras para quedarse con la paga de quienes fueron utilizados para recibir “aviadurías”, cuyos sueldos cobraba la red de funcionarios y funcionarias corruptas.
En la misma línea de corrupción, agravada por tratarse de pertenencia a la delincuencia organizada, fue capturado un representante del gobierno en municipios del sur, acusado de secuestro; es decir, mientras cobraba como alto servidor público, desplegaba actividades criminales graves, como el secuestro.
No es menor la gravedad lo de la alcaldesa de Tenancingo, quien pensaba obtener 40 millones de pesos del ayuntamiento que gobierna, mediante la modalidad de pago por su libertad en un secuestro inventado. La involucrada es adicionalmente cabeza del Consejo Estatal del partido en el poder, ese órgano de máximo nivel en la dirigencia de la organización política guinda en suelo mexiquense.
Debe destacarse que la corrupción lleva décadas, y le construyó su mala fama a la clase política del Estado de México a escala nacional, encuadrada en el PRI y que gobernó a la entidad desde 1929 hasta 2023, pero antes había tolerancia social a la misma, dada la poca información de la comunidad estatal sobre el tema y escasa conciencia de sus efectos desastrosos en el bienestar social.
Hoy es todo lo contrario. No se admira a quien se enriquece con el fenómeno, sino se le desprecia y estigmatiza, por lo que por obligación legal, bandera de lucha del partido en el poder y conveniencia electoral, la corrupción debe castigarse con todo el peso de la ley y erradicarse, desde los más altos niveles jerárquicos hasta los más bajos. Es una exigencia social generalizada y debe atenderse, tal vez parafraseando un objetivo estratégico de Morena, debe decirse que “por el bien todos, primero debe sancionarse con severidad y abatirse la corrupción”.





