Inicio Macario Lozano Coordenadas Políticas – Macario Lozano – Avanza Trump en convertir A. Latina...

Coordenadas Políticas – Macario Lozano – Avanza Trump en convertir A. Latina en su colonia

26
0

COORDENADAS POLÍTICAS

MACARIO LOZANO R.

AVANZA TRUMP EN SU PLAN DE CONVERTIR

A. LATINA EN COLONIA DE USA: CASO BRASIL

Las corrientes derechistas y ultraderechistas de los países centro y sudamericanos encontraron, en los afanes de Donald Trump de convertir a la región del subcontinente en una gran colonia de Estados Unidos, su gran oportunidad para resurgir y consolidarse nuevamente, y de esta forma poner fin una etapa de gobiernos de izquierda, nacionalistas o simplemente progresistas. El próximo día 25 el neofascista gobernante estadounidense puede lograr su principal objetivo geopolítico: sumar a Brasil a la serie de naciones cuyos gobiernos les sirven a los intereses imperialistas de Estados Unidos, en una nueva etapa de reconfiguración del poder mundial, comenzando por el económico y militar.

Desde esta perspectiva puede entenderse lo ocurrido en la primera vuelta de la elección presidencial brasileña, en la cual triunfó Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien está en prisión domiciliaria por un intento de golpe de Estado contra Luiz Inacio Lula da Silva, que ahora quedó en segundo lugar el domingo, aunque con una desventaja de apenas 1.88 puntos porcentuales, a la espera de la decisión que tomen cerca de 159 millones de electores brasileños el próximo día 25.

El análisis de este resultado, que tiene entusiasmada y envalentonada a la ultraderecha y derecha empresarial, partidista y mediática mexicanas, debe partir del hecho de que aun cuando todo indica que Bolsonaro ganará la segunda vuelta o balotaje, como le dicen allá, en todos los países en donde ha triunfado la ultraderecha y su expresión neofascista que representan los Bolsonaro, esa ideología tiene arraigo y fue la que propició los golpes militares y la implantación de sangrientas dictaduras militares.

Pero en México no existe una ultraderecha con amplias bases sociales como en Centro y Sudamérica, por lo que con todo el apoyo e injerencismo descarado, cínico y atentatorio del derecho internacional que puede darles Donald Trump, no formará mayoría y no ganará; ni siquiera juntos el PRI y el PAN podrán derrotar en las urnas al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y aliados. La ciudadanía mexicana no es derechista y, menos, ultraderechista y sí, en cambio, tiene un arraigado sentimiento antiestadounidense, justificado por lo que la vecina nación ha hecho a nuestro país.

No es casual que Alejandro Moreno Cárdenas, quien se ha mostrado como rendido admirador y hasta “oreja” del gobierno de Donald Trump, sea el político y dirigente partidista mexicano más desprestigiado, precisamente, por su posición ante Estados Unidos y su partidarismo a favor de una intervención directa de fuerzas militares de esa nación en nuestro territorio, para capturar a narcotraficantes, cuando el gabinete de seguridad ha detenido a cerca de 40 mil delincuentes.

En los resultados de las elecciones presidenciales en Centro y Sudamérica fue determinante la injerencia de Trump, especialmente con la “guerra sucia” mediática diseñada y ejecutada por la CIA y sus agentes Fernando Cerimedo y Javier Negree, pero el éxito se facilitó porque existe una poderosa corriente ultrderechista en las sociedades de esas naciones desde hace décadas. No debemos olvidar que en los primeros años de la década de los cincuenta del siglo pasado se dieron los golpes contra Jacobo Arbénz en Guatemala; y el derrocamiento de Juan Domingo Péron, en Argentina, precisamente por las intervenciones de Estados Unidos y la generación de un ánimo colectivo favorable a los golpes militares por el poder mediático de la ultraderecha.

Eso no existe en México, por lo que no se explica ni justifica el entusiasmo, envalentonamiento y creencia de que lo ocurrido en Honduras, El Salvador, Panamá, Costa Rica, Perú, Ecuador, Argentina, Chile, Colombia y Bolivia va a repetirse en México en el 2030. Las condiciones políticas, económicas, sociales e ideológicas son aquí muy distintas a las de esos países, por más que Donald Trump tenga interés en intervenir en las contiendas interpartidistas en México, en favor de la ultraderecha.

No debe olvidarse también que el neofascista gobernante estadounidenses terminará su mandato antes de que inicie el proceso para elegir presidente o presidenta de la República; es decir, ya no estará en la Casa Blanca, porque adicionalmente está el hecho de que no podrá reelegirse, al menos que reforme la constitución, para lo cual ya no tendrá la mayoría, o dé un golpe de Estado, de lo cual es muy capaz. Así es que la ultraderecha mexicana puede alegrarse del avance de su corriente ideológica en la subregión del continente, pero debe saber que eso no ocurrirá en México en el 2030, porque no hay, ni se darán las condiciones que prevalen allá.

Artículo anteriorCoordenadas Políticas – Macario Lozano – Postulación de delincuentes: descuido, amenazas o complicidad