COORDENADAS POLÍTICAS
MACARIO LOZANO R.
LA CIA ESPÍA Y DESESTABILIZA CON AGENTES
CRIOLLOS, QUE RECLUTA, PAGA Y CONTROLA
En el 2023, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) por sus siglas en inglés, ejecutó una campaña de calumnias y desinformación sobre la elección presidencial brasileña. La operó uno de sus agentes: Fernando Cerimedo y una compañía de espías criollos, a su servicio, para generar las condiciones para el golpe de Estado que intentó ejecutar Jair Bolsonaro, candidato ultraderechista a reelegirse.
El complot del neofascista, padre de Flavio Bolsonaro, quién el próximo día 25 buscará la presidencia en segunda vuelta frente a Luiz Inacio Lula da Silva, fracasó y el personaje terminó en la cárcel, para finalmente beneficiarse de prisión domiciliaria, por razones de edad y salud, pero la intervención de la CIA fue documentada y ratificada por la pareja de Cerimedo.
Las autoridades del vecino país del norte, por conducto de la Agencia, su organismo especializado en desestabilizar gobiernos para generar condiciones o inventarlas, con el fin de impulsar golpes de Estado e imponer dictaduras sangrientas, ahora se dedica también a respaldar a personajes neofascistas para que ganen presidencias de la República por la vía electoral.
Sus agentes están altamente capacitados para cumplir, casi siempre con eficacia, su rol, pero no operan solos. En cada caso cuentan con la colaboración de espías criollos, ubicados en diferentes actividades, desde empresariales, políticas y mediáticas, a quienes les paga mucho. Sin ellos no podrían obtener los resultados que se les fija, por lo que son de mucha utilidad.
Brasil se ubica a 7 mil 600 kilómetros de Estados Unidos, y aun así la CIA actuó, como lo ha hechos siempre en las naciones de Latinoamérica, pero más ahora que Donald Trump gobierna por segunda ocasión la primera potencia económica y militar del mundo y representa los antivalores que tuvo su país.
Este antecedente resulta útil para inferir el interés que puede tener el neonazi Trump de intervenir en los asuntos internos de México, nación con la cual comparte 3 mil 180 kilómetros de fronteras y tiene su mayor intercambio comercial. México es el más grande comprador y consumidor de productos estadounidenses.
La CIA, fundada en 1947, por Harry S Truman, apenas dos años después de terminada la Segunda Guerra Mundial e iniciada la “Guerra Fría”, desde sus inicios tuvo autorización para ejecutar acciones encubiertas en todo el mundo, y México fue prioritario, porque la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas(URSS) era la principal adversaria ideológica de Estados Unidos y tenía en México una de sus embajada más importantes, a cuyo embajador y altos funcionarios se dedicaron a espiar sus agentes diplomáticos y sus agentes criollos.
Hay información en el sentido de que al menos cuatro miembros de gabinetes presidenciales, que después fueron mandatarios mexicanos, sirvieron de agentes de la CIA en las primeras décadas de la segunda mitad del siglo pasado, por lo que sólo con mucha ingenuidad puede creerse que no lo hace ahora y que no reclutó, paga y tiene a sus servicios a agentes mexicanos infiltrados en las instituciones públicas.
No puede pensarse que la Agencia no infiltró a los partidos políticos, sindicatos, organizaciones civiles, universidades, iniciativa privada y medios informativos, cuyas acciones buscan la desestabilización y debilitamiento del gobierno, mediante campañas de desprestigio, basadas en mentira y de protestas de grupos para proyectar ante el mundo una falsa ingobernabilidad.




