*Evidencia de injerencia de Trump y plataformas digitales en elección de Brasil en favor de Bolsonaro.
De la redacción
Brasil, la primera economía de América Latina y la de mayor peso demográfico, con 214 millones de habitantes, irá mañana a una elección presidencial en la cual no sólo se disputará el cargo, sino también estará a prueba el éxito o el fracaso de la injerencia en la contienda del presidente Donald Trump y de las grandes plataformas digitales propiedad de Meta: Instagram, Facebook y Whatsapp, en favor de la campaña de Flavio Bolsonaro.
Serán casi 159 millones de votantes quienes le otorgarán en segunda y definitiva vuelta el triunfo, o al presidente Luiz Inacio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores; o a Flavio Bolsonaro, del Partido Liberal.
En las urnas estará en juego también la expansión o freno de la ultraderecha continental, que avanzó en los últimos años en países de Centro y Sudamérica. El Partido de los Trabajadores, con su candidato Lula, busca la reelección, pero también poner freno al neofascismo, del cual Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, es su cuadro más fuerte.
Para Donald Trump, el triunfo de Flavio Bolsonaro constituirá un éxito culminante en su injerencismo y la apertura de los vastos recursos naturales que posee Brasil a las corporaciones empresariales estadounidenses. La ilegal intervención del mandatario estadounidense en los procesos electoral de las naciones de la subregión del continente americano no es invención.
Exigió públicamente la liberación de Jair Bolsonaro al juez que lo procesó por su intento de golpe de Estado contra Lula, advirtiéndole que sería víctima de represalias si no exoneraba al neonazi golpista. El juzgador no cedió y en venganza, Trump le canceló la visa para ingresar a Estados Unidos, por ello no es exagerado creer en que tiene metidas las manos en favor de Flavio Bolsonaro en el proceso electoral presidencial.
Hasta el viernes las encuestas daban un empate técnico, con 45 por ciento de la intención del voto en favor de Flavio BOlsonaro y un 44 por ciento en apoyo de Luiz Inacio Lula da Silva, con un nueve por ciento que no acudirá a las urnas o votará en blanco, y un dos por ciento de indecisos, quienes serán los que inclinen finalmente el resultado de la jornada de votación.
En México se resentirá el impacto del saldo de esta contienda presidencial brasileña, pues nuestro país y Brasil son las dos mayores economías de latinoamérica, y hasta hoy son gobernadas por la izquierda o el progresismo. De triunfar Lula las cosas seguirán como están, pero de ganar Bolsonaro quedará México como el único país de alta población no sometido abiertamente al gobierno de Washington y sus designios.






