*Ganan estas subastas las empresas que ofrecen precios más bajos .
De la redacción
El sector salud federal encontró en las “subastas inversas” una modalidad de compra de medicamentos e insumos médicos a precios más bajos que en las licitaciones tradicionales.
Funcionarios del sector público de salud dieron a conocer que este sistema obliga a las empresas de la industria farmacéuticas a efectuar más esfuerzos en la reducción de precios, para ganar los concursos.
En los gobierno neoliberales había muchos casos de compras a intermediarios, cuyos contratos se asignaban directamente a compañías que pertenecían a políticos poderosos, inclusive a empresas de funcionarios públicos, que manejaban con prestanombres, para poder facturar miles de millones de pesos.
En el caso de las “subastas inversas”, los proveedores parten en sus ofertas de un piso fijado por las bases de las convocatorias, y de ahí deben ir disminuyendo los precios de medicamentos e insumos médicos, hasta ganar la que presenta las cotizaciones más baratas.
Con esta modalidad de licitación, el sector público de salud logró ahorros importantes sobre lo que hubiera pagado en las licitaciones tradicionales, de acuerdo con la información oficial.
Mediante las “subastas inversas” se compraron fármacos que iban comprarían con sobreprecios en las primeras licitaciones, cuyas asignaciones de contratos fueron canceladas, con el despido de funcionarios y denuncias penales, más las que venderían compañías que en las licitaciones presentaron documentos falsos.
El monto de las compras por “subastas inversas”, ya descartados los que habían fijado las empresas en los contratos cancelados, fue de 45 mil millones de pesos. Al final, el monto bajó hasta los 33 mil millones de pesos; es decir, 12 mil millones de pesos. Ese monto de la reducción evidencia la utilidad de utilizar esta modalidad para adjudicar contratos de compras de medicinas.
Las “subastas inversas” pueden reportar igualmente beneficios importantes en otro tipo de compras que hace el gobierno federal y los de las entidades federativas, a juzgar por los ahorros logrados en las utilizadas para la adquisición de medicamentos e insumos médicos.
EJEMPLO PARA ENTIDADES FEDERATIVAS
“El esquema de subastas inversas ha demostrado su efectividad en las compras del sector salud federal, y debería ser considerado como un ejemplo para las entidades federativas donde aún queda mucho por avanzar en el combate a la corrupción y el tráfico de influencias, y lo mismo puede aplicarse a nivel municipal y organismos autónomos”, consideró Rodrígo Alzacio Domínguez, investigador universitario.






