*Diversos factores externos afectan el comportamiento de la economía nacional.
Gabriel L. Villalta
La economía nacional se encuentra en una clara desaceleración y en un nivel insuficiente para generar empleos para los jóvenes que cada año se incorporan al mercado laboral; sin embargo, no ha caído en una recesión.
El INEGI presentó el resultado del Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) de mayo de 2025, una estimación preliminar de la evolución de la actividad económica con un intervalo de confianza del 95.0%, el cual registró una variación de 0.1% respecto al mes inmediato anterior (abril) y una disminución de 0.3% en relación con el mismo mes de 2024.
Aunque el crecimiento del indicador oportuno de solo 0.1; es decir, mínimo y prácticamente cero, resulta importante porque rompe una racha de dos meses consecutivos a la baja. Por actividad económica, en su comparativo anual las actividades secundarias (industriales) se contrajeron 1.1%, mientras las terciarias (comercio y servicios) crecieron 0.1%.
La información disponible apunta a un avance mínimo del Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer semestre del año, apenas por arriba del cero, pero positivo. De confirmarse esta tendencia, el crecimiento en el primer semestre de 2025 sería el menor desde el 2020, el año de la pandemia.
En cuatro semanas más el INEGI presentará el resultado del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) un cálculo más preciso del comportamiento del PIB que incorpora información de las actividades primarias.






