*Hay razones de abandono gubernamental, pero también ambiciones políticas.
De la redacción
Persisten en el Estado de México los conflictos por límites municipales. No pocos datan de hace décadas, pero no los han podido resolver las autoridades competentes debido en algunos casos por las intransigencia de grupos o comunidades respecto a lo que consideran los verdaderos límites de sus demarcaciones con las vecinas.
Otro problema relacionado con estos conflictos es la insatisfacción de las comunidades con el trato que reciben de sus ayuntamientos, el cual consideran malo, injusto y discriminatorio y por el cual buscan constituirse en municipios.
Esta situación explica la existencia en el Poder Legislativo del Estado de 19 iniciativas relacionadas con estos dos temas, según la información oficial de la diputación permanente, que funge en el actual receso.
La directiva legislativa dio a conocer que turnó a la Comisión de Límites Territoriales un paquete de 19 asuntos de esta naturaleza, impulsados por autoridades municipales y comunidades.
Pero la solución de las discrepancias por límites geográficos entre gobiernos municipales se dificulta más en los casos en que se involucran tierras de alto valor comercial, por lo que representan en términos de beneficios económicos.
La citada Comisión no detalló cuántos de estos temas son de diferencias entre municipios sobre sus colindancias, ni los nombres de las comunidades que luchan por convertirse en demarcaciones municipales.
Gran cobertura ha recibido el interés de colonias de Ciudad Nezahualcóyotl por separarse de esa municipalidad y adquirir el rango de municipio.
En la Zona Metropolitana del Valle de Toluca es notorio el esfuerzo de San Francisco Tlalcilalcalpan por deprenderse del municipio de Almoloya de Juárez, aunque en este caso la exigencia tiene características diferentes a las de otros reclamos.
Hace muchos años San Francisco era demarcación municipal, pero decisiones políticas le quitaron esa categoría y anexaron su territorio al municipio de Almoloya de Juárez, a cuyas autoridades acusan de desatención a sus problemas.
En las últimas décadas, durante el sexenio del gobernador Arturo Montiel Rojas, adquirieron rango de municipios Luvianos, que se separó de Tejupilco; San José del Rincón, escindido de San Felipe del Progreso, y el reducido territorio de Tonanitla.
Antes de estas nuevas demarcaciones municipales el antecedente más próximo fue el de 1994, cuando se fundó el Valle de Chalco Solidaridad, para reconocer al programa social estrella del en ese tiempo saliente mandatario, Carlos Salinas de Gortari, quien había creado el PRONASOL en ese empobrecido territorio, entonces parte de Chalco.
No pocas de las demandas de nuevos municipios tienen como motivaciones las ambiciones de grupos políticos, deseosos de ser autoridades municipales y que no tienen posibilidades de ser candidatos de sus partidos para alcaldes en sus demarcaciones, y consideran más fácil lograrlo en nuevo territorio de este rango.






