COORDENADAS POLÍTICAS
MACARIO LOZANO RAMÍREZ
LOS INICIALES ACTIVOS DE MORENA DEVINIERON
PASIVOS, QUE AFECTAN AL PARTIDO GOBERNANTE
Los partidos dominantes y en el ejercicio del poder, en todas partes y en todos los tiempos, cuando no tienen oposición fuerte que ponga en riesgo su hegemonía, tienen problemas internos, generados por las ambiciones de poder de sus cuadros y, entonces, la lucha más fuerte no la dan hacia afuera, si no al interior. Los objetivos se olvidan y los principios dejan de ser lo que eran, y su lugar lo ocupa la competencia de unos cuadros contra otros, por los espacios de influencia, de representación popular o por la candidatura para la presidencia de la República, en el caso de nuestro país.
Ese parece ser el caso del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), quien no tiene adversarios peligrosos al frente por la falta de respaldo popular a la oposición, cuyos dirigentes son vociferantes en extremo e irresponsables en lo que dicen todos los días, sin importarles que sus mentiras les ahuyenten más simpatizantes y los alejan cada vez más de toda posibilidad de recuperar el poder que tuvieron en sus manos.
En estas circunstancias, el mayor peligro de debilitamiento de Morena lo representan sus cuadros más visibles, especialmente quienes fueron aspirantes a la presidencia de la República y perdieron la lucha interna frente a la actual mandataria, Claudia Sheinbaum Pardo, quien en las urnas impuso récord en votos a su favor y en poco más de diez meses de ejercicio del cargo tiene más respaldo popular que el que consiguió como abanderada morenista.
Dos de esos precandidatos presidenciales no quedaron contentos con el resultado en contra: Marcelo Ebrard Casaubón y Ricardo Monreal. El primero amenazó con que de todos modos estaría en las boletas, lo cual quiso decir que aceptaría la candidatura presidencial de otro partido opositor. Antes de la campaña y derrota interna por esa candidatura, Ebrard fue arropado por el poder fáctico mediático y los intereses oligárquicos que representan, porque de todos y de la entonces aspirante Sheinbaum Pardo, era y es el único que no participó en la fundación de Morena, ni formó parte de la izquierda o de los progresistas que abandonaron al tricolor. El apoyo de los dueños del dinero lo perjudicó, por la desconfianza que generó en el morenismo.
Hombre inteligente, cuando comprendió que no tenía futuro político fuera de Morena, abandonó sus propósitos de salir de ese partido, y le fue bien, porque logró un nombramiento para integrar el gabinete presidencial, desde donde sueña ahora con ganar la candidatura para presidente de la República del 2030. Otra vez los grandes medios informativos le dan mucho espacio, y lo quisieran en la presidencia, para recuperar parte de sus privilegios.
Ricardo Monreal Ávila también fue respaldado por los medios informativos, que es lo mismo que decir que lo consideran conveniente para sus intereses y para los que representan, pero ambos personajes están desgastados, como lo está en mayor medida, Adán Augusto López Hernández y, en menor medida, Gerardo Fernández Noroña, los otros que fueron adversarios de la presidenta por la postulación. Se ignora si el exgobernador de Tabasco buscará ser abanderado presidencial de Morena, pero todos fueron valiosos para el partido gobernante y que ahora comienzan a ser negativos, por sus ambiciones.
Estos son casos a nivel nacional, pero las ambiciones de cuadros morenistas también están desatadas en los estados, por las candidaturas para las 17 gubernaturas del 2027, de lo cual los ejemplos más claros son los del clan familiar Monreal Ávila, que encabeza el senador Ricardo, quien intenta imponer como abanderado para la elección de Zacatecas a su hermano Saúl, quien es senador y tanto en el PRD, como en Morena se han beneficiado. Ricardo fue gobernador y lo es actualmente David. Ambos fueron diputados federales y senadores, y el mismo camino lleva Saúl, y no les importa la imagen de caciques que proyectan y que afecta a Morena. Quieren que un hermano releve a otro hermano al frente del Poder Legislativo de ese estado de alta pobreza.
Igual es el caso del senador Félix Salgado Macedonio, quien está empeñado en ser candidato a gobernador, para suceder en el cargo a su hija Evelyn Salgado. De cuadros considerados activos del partido gobernante se están convirtiendo en pasivos.




