*Se trata de niveles históricos de precipitaciones y acumulación de agua.
De la redacción
La tarde de ayer 47 vialidades, avenidas y calles de Ciudad Nezahualcóyotl permanecían bajo el agua. Los esfuerzos de las autoridades federales, estatales y municipales de la materia no habían podido desalojar por completo los grandes volúmenes acumulados, inclusive algunas arterias citadinas no permitían el ingreso de los equipos de trabajo.
Delfina Gómez Álvarez, gobernadora mexiquense se encontraba por la tarde en Nezahualcóyotl, donde desde la mañana se presentó el director general de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), Efraín Morales López, para conjuntar y coordinar esfuerzos con las autoridades del Estado de México y del municipio.
Nezahualcóyotl sufrió el sábado pasado una de las mayores inundaciones en décadas: cien vialidades, avenidas y calles de veinte colonias fueron inundadas y las viviendas que sufrieron el impacto de aguas negras y pluviales rebasaron las niveles de otros años, mientras que 20 equipos de trabajo desplegaban actividades para resolver los problemas.
La prioridad son las 47 calles que están bajo el agua, pues más de 50 ya fueron liberadas de lo que denominan “encharcamientos”, y se organiza el apoyo que se dará a las familias afectadas por el fenómeno, que también generó graves problemas en las alcaldías de Tláhuac e Iztapalapa, de la Ciudad de México, especialmente en esta última.
HUNDIMIENTO DEL SUELO, EXCESO DE LLUVIAS Y BASURA, LA CAUSA
Por la mañana, la propia presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se refirió a los problemas en el Valle de México en su conferencia “La Mañanera del Pueblo”. Explicó que el exceso de lluvias, los hundimientos del suelo por sobreexplotación del agua subterránea y la basura que arroja la población y que termina en los drenajes, con la consiguiente obstrucción, son todos fenómenos que han contribuido a perfilar el actual escenario.
Consideró urgente que la población tome conciencia de la necesidad de no arrojar basura a las calles, porque termina en la tubería de los drenajes y les resta capacidad para desalojar las aguas de desecho y pluviales, mientras los hundimientos del suelo afectan las pendientes de los drenajes y hacen que el agua, en lugar de correr hacía los canales o colectores, se regrese y salga a las calles.






