*Previsible reacción de refresqueras contra campaña sobre lo dañino de refrescos.
De la redacción
Un alto porcentaje de las más de 112 mil muertes por diabetes mellitus ocurridas en México el año pasado correspondieron a quienes adquirieron la enfermedad por el excesivo consumo de bebidas azucaradas, eufemismo utilizados para no mencionar la palabra “refrescos”, como se les conoce de manera coloquial.
Es decir, fueron muertes que pudieron evitarse con no ingerir refrescos: y no sólo ocasionan la diabetes mellitus, la obesidad, sobrepeso y daños renales y hepáticos y conducen finalmente a la muerte, sino tienen otros efectos igualmente graves en el organismo de los consumidores.
La Secretaría de Salud recordó que la enfermedad reduce 10 años el promedio de vida de los afectados, de ahí la necesidad de evitar el excesivo consumo de refrescos, y eso animó igualmente a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo quien decidió ordenar una campaña masiva de orientación sobre los efectos del excesivo y diario consumo del producto.
El titular de la dependencia, David Kershenobich Stalshenobich, explicó que además de acortar la vida, la diabetes mellitus ocasiona un severo deterioro de las condiciones de vida de quienes la padecen, hasta necesitar del procedimiento de hemodiálisis; es decir, la limpieza de la sangre en los hospitales.
Sobre los refrescos, recordó, México figura en los primeros lugares del mundo en consumo de este producto, con más de 165 litros al año por habitante. Detalló que un refresco de 600 mililitros contiene el equivalente a 15 cucharaditas de azúcar.
Además, es alto el porcentaje de quienes comparan y consumen dos refrescos de estos, ello significa que consumen sólo por ese medio, 30 cucharaditas de azúcar al día.
DISGUSTARÁ LA CAMPAÑA A REFRESQUERAS
La industria refresquera es la causante de un alto porcentaje de la enfermedad de diabetes. Sus negocios e intereses económicos son cuantiosos y poderosos. Tan sólo la Coca-Cola difundió hace unos meses que sus ingresos superaran el producto interno bruto de estados como Nayarit o Baja California Sur.
Esos intereses, de por sí opositores al gobierno morenista, financian al poder fáctico mediático opositor, y reaccionarán irritados ante la campaña de orientación sobre los daños de los refrescos; sobre todo, en niños en edad escolar.
Han ganado billones de pesos enfermando de diabetes mellitus a millones de mexicanos, sin importarles más que sus ganancias, por eso no debe sorprendernos si aumenten su financiamiento a los medios para intensificar las campañas de desprestigio contra la mandataria, su partido, la cuarta transformación y la población que la apoya.






