*Terminarán las obras con años y años de retraso.
De la redacción
Once años después de iniciada su construcción, el tren interurbano “El Insurgente” -que irá de Zinacantepec a la estación Observatorio del e Metro en la Ciudad de México- no está terminado, ni estará listo ara inaugaurarlo en todo su recorrido sino hasta enero del próximo año, anunció la presidenta Claudia Sheinbaum, al comentar su gira de supervisión de los trabajos de esa megaobra.
La mandataria también hizo una revelación: el gobierno de Enrique Peña Nieto, por conducto de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT), en el 2014 cuando se autorizó el megaproyecto que comunicará la Zona Metropolitana del Valle de Toluca con la capital del país, le encargó la ejecución de la obra a una empresa que no tenía experiencia en construcción de puentes.
Este transporte masivo es sobre vía elevada; es decir, puentes. Al carecer de conocimientos sobre el tipo de obra, no pudo cumplir en tiempo. El tren debió entrar en operación en el 2017, y cuando asumió la presidencia Andrés Manuel López Obrados los trabajos estaban parados, porque la compañía contratada no tenía capacidad.
El primer gobierno federal morenista quedó ante la disyuntiva de abandonar el proyecto o concluirlo, a pesar de que acumulaba ya un sobreprecio superior al ciento por ciento en el 20019. Se optó por darle continuidad para no perder la inversión que superaba los 70 mil millones de pesos.
Decidió terminar el proyecto, pero se dejó en manos de la misma empresa incumplida, a la cual se presionó para acelerar el ritmo de la ejecución de los trabajos. De todos modos mantuvo el contrato, hasta que se habló con los propietarios paraque dejarán sin efecto el multimillonario contrato, para adjudicarlo a otras empresas.
En estos momentos son más de diez constructoras las que trabajan para terminar el tren “El Insurgente”, que llegará hasta la estación Observatorio del Metro. En lo que resta del año llegará hasta Santa Fe, se terminarán los trabajo y se realizarán todas las pruebas, lo cual beneficiará a quienes viajan de la Zona Metropolitana a la Ciudad de México por razones de trabajo, y regresan en las tardes o noche a sus casas, en Toluca, con más seguridad, rapidez y con un pago menor que los autobuses.
No se estimó cuánto costará terminar esta obra, que se encareció por la demora de su ejecución y por problemas de inconformidades de los dueños de los predios por donde pasa; además, no hubo rigor en el censo de los afectados, lo cual dio lugar a que cubrieran indemnizaciones a quienes no perdieron tierras, ni siquiera eran campesinos, por lo que se tuvo que pagar a los verdaderos propietarios.






