*La ultraderecha latinoamericana tuvo un revés en Ecuador.
De la redacción
Jeannette Jara se alzó con la victoria en la primera vuelta de la elección presidencial del domingo en Chile. Sorprendió, porque muchos analistas políticos esperaban la victoria de ultraderechista José Antonio Kast, por segunda ocasión candidato al cargo, pero éste quedó en segundo, a menos de dos puntos porcentuales de la primera, para de esta forma ambos pasar a la segunda vuelta, dado que ninguno alcanzó el 50 por ciento de los votos, para ganar el puesto.
Los politólogos chilenos sosienen desde hace tiempo que las segundas vueltas son distintas a las primeras; es decir, que quien gana una primera vuelta no tiene asegurado el triunfo en la segunda, cuando se disputan la presidencia solo dos, como es este caso de Jara, candidata surgida de las filas del Partido Comunista, pero apoyada por una alianza de izquierda.
Junto con la elección presidencial partidos y coaliciones contendieron por una parte del Senado y de la Cámara de Diputados, y la ultraderecha y la derecha obtuvieron buenos resultados, lo cual puede ser un indicador de lo que sucedería en las urnas el próximo 14 de diciembre con la corriente ideológica gobernante en una elección que puede significar el regreso de la ultraderecha.
Fueron 8 quienes participaron en la primera vuelta, y los votos de los cuadros de la derecha y la ultraderecha consiguieron poco más del 50 por ciento, ello no es buena señal para la izquierda, que llevó al triunfo a Boric, pero se ha convertido en un lastre por los malos resultados que ofreció, y sería el responsable de la derrota si pierde Jara; pero si gana, lo hará pese a la baja popularidad del mandatario, quien hace 4 años derrotó a José Antonio Kast.
DERROTA DE NOBOA EN ECUADOR
Pueden señalarse muchos defectos, pero Daniel Noboa, presidente de Ecuador tuvo el acierto de someter a plebiscito temas relevantes. Y perdieron sus propuestas. Sus gobernados estuvieron en contra de expedir una nueva constitución, y lo más notorio y que tascendió fue el “no” a la vuelta de bases militares de Estados Unidos en territorio ecuatoriano.
De paso, ese resultado constituyó una derrota para los planes de Donald Trump de instalar fuerzas militares en un país de ubicación estratégica en América del Sur, donde avanza la ultraderecha, como es el caso de Noboa. Éste deseaba la presencia de tropas militares estadounidenses en su país, pero una abrumadora mayoría de la población no compartía su interés, por lo cual y por lo pronto Trump no podrá disponer de territorio de Ecuador para sus bases militares.






