*Exige requisitos no necesarios, pero que quitan tiempo a clientes.
GABRIEL L. VILLALTA
Banamex, la institución de crédito y pagos, separada del Citi Group y en proceso de venta, burocratizó sus servicios, como si deliberadamente quisiera perder clientes en beneficio de la competencia.
De acuerdo con información de poseedores de cuentas de cheques, la directiva del corporativo, sin el mínimo sentido común y con mil 260 sucursales en el territorio nacional y activos por un billón 106 mil millones de pesos, en lugar de simplificar las operaciones de sus clientes, las complica.
Un caso ilustrativo de estas políticas contrarias a sus usuarios es la de la certificación de cheques, que antes y en otros bancos sigue igual, es simple, por no implicar riesgo alguno para la institución crediticia.
El servicio de certificación de un cheque, utilizado generalmente para hacer pagos especiales o para garantías de las empresas a quienes les compran bienes o servicios, consiste, para hablar en términos entendibles, en separar del saldo disponible en la cuenta de cheques el importe del documento certificado.
La cantidad involucrada queda garantizada en favor de la empresa o institución beneficiaria, la cual puede hacerla efectiva en cualquier momento; por ejemplo, en caso de incumplimiento de la calidad y plazos de entrega de bienes adquiridos.
En estas condiciones, el banco, en este caso Banamex, sólo debe revisar que la cuenta de la compañía dispone de la suma del cheque a certificar. Si no la cubre, simplemente no se hace el trámite de la certificación.
Así lo había hehco siempre Banamex, porque la operación no implica riesgos de quebranto en su contra, además de que cobra por el servicio que brinda con y a cuenta de los fondos propiedad del cliente que pide la certificación.
Ahora algún genio del banco se le ocurrió que mejor había que establecer el requisito de un dictamen sobre la empresa o cliente que solicita la certificación, con lo cual le cargó al ahorrador un trámite adicional.
Lo más grave es que el dictamen debe obtenerse antes de acudir a la ventanilla para la certificación del documento cobrable. Tiene que acudirse al área de los llamados “ejecutivos” (empleados que atienden una serie de gestiones de los clientes, por lo que siempre están ocupados y debe perderse mucho tiempo para que le toque turno).
Debe aclararse que los empleados de las sucursales bancarias, incluyendo a quienes ocupan las gerencias, no son quienes fijan este nuevo requisito, sino que complicarles la vida a los usuarios fue decisión del más alto nivel.
Ese dictamen, de acuerdo con opinión recogida de irritados clientes, sería explicable y justificable si se tratara de la gestión de un crédito, en cuyo caso es válido verificar si el solicitante es solvente para hacer frente a sus obligaciones crediticias, pero no para certificar un cheque, que sólo exige que en la cuenta de cargo exista la suma contenida en el documento.
El proceso de la nacionalización de Banamex generó amplio respaldo y solidaridad de los clientes, en un espectro bancario dominado por las firmas financieras internacionales, pero este tipo de trabas representa un riesgo de ahuyentarlos, en beneficio de la competencia, como si deliberadamente eso se buscara.






